Cómo hacer un aceite corporal casero ultra nutritivo

Cómo hacer un aceite corporal casero ultra nutritivo

¿Tienes la piel deshidratada, desmejorada y sin brillo? ¿Notas que tu crema hidratante habitual se queda corta y no te aporta todos los nutrientes necesarios? Entonces te interesará saber cómo hacer tu aceite corporal casero.

Pero como sabemos que no todas somos iguales ni nos gustan las mismas cosas, te vamos a dar tres versiones diferentes con distintos ingredientes que te van a encantar.

Aunque el mundo de la belleza está repleto de aceites con diferentes propósitos, hoy nos vamos a centrar en los que están pensados para nutrir y mejorar la piel del cuerpo.

Este cosmético nos va a proporcionar una gran variedad de beneficios. El más obvio es una completa nutrición desde la capa más superficial a la más profunda gracias a su rápida y honda absorción.

Pero dependiendo de los aceites que escojas, el producto final puede tener diferentes cualidades. Unos mejoran la elasticidad, otros ayudan a reafirmar los tejidos, algunos combaten el desarrollo de estrías y celulitis, mientras que otros reducen la apariencia de cicatrices, etc.

Es decir, todos ellos van a mejorar el aspecto de tu cuerpo visiblemente, dejándolo más sano y más bonito, con menos imperfecciones. Eso sí, solo funcionarán si los aceites son de la mejor calidad.

Y aunque en el mercado encontrarás muchas opciones, no todos los cosméticos cuentan con ingredientes naturales de la mejor calidad. Algunas marcas utilizan sustancias químicas u otros componentes nada recomendables para la piel que pueden llegar a irritar y enrojecer la zona.

Por eso, elaborar nuestra propia versión casera es una fantástica alternativa. Todos ellos están elaborados a partir de una mezcla de aceites naturales no grasos, y no incluyen ningún compuesto que no sea natural.

¿Quieres aprender a hacerlos? ¡No te haremos esperar más!

Cómo elaborar un aceite casero para el cuerpo

Te proporcionamos hasta 3 recetas para que escojas tu preferida. Todas se pueden utilizar en cualquier dermis, y por supuesto, puedes variar los ingredientes a tu antojo.

De almendras y lavanda

aceite lavanda

Hemos escogido dos de los aceites más básicos y comunes para elaborar un producto altamente nutritivo, que tiene un olor de lo más relajante para los sentidos, y que beneficiará especialmente a las personas con la piel seca y desvitalizada.

Además, la lavanda es un activo que tiene un alto poder cicatrizante, por eso sirve como regenerador de los tejidos. Incluso se emplea para calmar los síntomas de dermatitis atópica.

Tan solo necesitarás 2 ingredientes:

  • 150 ml de aceite de almendras dulces.
  • 5 ml de aceite esencial de lavanda.

Solo tienes que verter ambos productos en un envase de cristal y mézclalo enérgicamente hasta conseguir una union perfecta. Te recomendamos que cada vez que lo uses lo vuelvas a agitar d renuevo para que se mezclen.

De oliva con hierbas aromáticas

Esta receta es perfecta para aplicarla por la noche, justo antes de irnos a dormir, ya que las hierbas aromáticas causarán un efecto relajante sobre nuestra mente y tejidos.

Ademas, el óleo obtenido de las olivas tiene una alta concentración de ácidos grasos esenciales, que reponen los lípidos naturales de la piel, refuerzan la barrera cutánea y nutren en profundidad dejando un sutil brillo nacarado.

Ingredientes que necesitas:

  • 200 ml de aceite de oliva virgen extra.
  • Un ramillete de tomillo.
  • Canela en rama.

Modo de preparación: Corta un ramillete de tomillo y colócalo en el fondo de un recipiente de cristal hermético. Agrega unas ramas de canela troceadas y vierte el aceite de oliva. Solo falta que cierres el envase y lo agites bien para que todo se mezcle correctamente.

De soja, almendras y rosas

aceite rosas

Esta versión es apta para todo tipo de pieles, pues la jojoba es el óleo que más similitudes tiene con nuestro propio sebo natural. Su principal función es nutrir, reponer los lípidos perdidos y dejar un tacto más suave y agradable.

Y gracias a las rosas, te dejará un aroma maravilloso sobre la piel.

Ingredientes para elaborarlo:

  • 130 ml de aceite de jojoba
  • 50 ml de aceite de soja.
  • 10 ml de aceite de rosas.

Primero vierte el aceite de almendras en el recipiente de cristal. Posteriormente, incorpora el de soja y, por último el de rosas. Mezcla bien y ya tienes tu mezcla lista para usar.

Recomendaciones para que te salga todo perfecto

Antes de elaborar este cosmético en casa, debes prestar atención a una serie de aspectos para que todo salga correctamente y no haya ningún tipo de contaminación que pueda arruinar nuestro experimento:

  • El envase que debes utilizar debe ser idealmente de cristal, y estar desinfectado -al baño María-. Lo mejor es que sea opaco para evitar que entre la luz, ya que de este modo los ingredientes podrían degradarse y perder poco a poco su eficacia.
  • Asegúrate de guardar el envase con la mezcla en un lugar oscuro, seco y fresco. No lo expongas directamente a la luz del sol ni a temperaturas muy altas.
  • Invierte en ingredientes de la máxima calidad, que generalmente son orgánicos y prensados en frío para que mantengan todas sus propiedades intactas. Si mezclas varios óleos que contienen sustancias irritantes, los efectos serán negativos.
  • Muchas versiones incorporan perfume artificial para potenciar el aroma. Ten cuidado con ellas porque suelen resecar la piel.

Realizar una versión casera de un cosmético tiene muchas ventajas, pero también puede presentar algunos inconvenientes.

En primer lugar, es cierto que tendrás un producto totalmente natural y, además, puedes mezclar aquellos ingredientes que mejor se adapten a tus necesidades.

El problema es que si no sabes escoger los ingredientes adecuados, el remedio casero no surtirá efecto. Ten en cuenta también que algunas mezclas pueden resultar contraproducentes.

Además, al no tener conservantes, la vida útil del aceite puede ser muy reducida, y en algunos casos se puede llegar a poner malo o enranciarse.

Por eso siempre es mejor comprar un aceite corporal comercial, eso sí, de una marca de confianza y con una fórmula natural sin químicos.

Cómo los debes aplicar

El método de aplicación de estos tratamientos resulta de lo más sencillo. En realidad podemos hacerlo de dos modos diferentes:

Opción 1

Cuando estés bajo la ducha, con la piel mojada, vierte un poco de aceite por todo el cuerpo a través de un suave masaje. A continuación, sécate suavemente con una toalla de algodón.

En caso de que no soportes demasiado las cremas o cosméticos densos sobre la piel, este método puede ser perfecto para ti. Notarás la dermis hidratada, pero no tendrás la sensación de haber aplicado ningún producto.

Opción 2

Tras la ducha, con la piel seca, vierte un poco de líquido sobre las yemas de los dedos y extiéndelo por el cuerpo. Espera a que se absorba completamente para proceder a vestirte.

Aceite corporal o crema hidratante ¿Qué es mejor?

Una de las preguntas más frecuentes entre las usuarias es si es mejor el aceite que la crema hidratante para cuidar el cuerpo. Realmente, depende de cada tipo de piel y del objetivo que te propongas.

Por lo general, si sufres de sequedad severa, lo ideal es que emplees un aceite nutritivo para que selle la humedad superficial al momento. Por ejemplo, puede contener aceite de oliva, de aguacate o de almendras dulces.

Pero no pienses que este producto sirve solo para la piel seca. En caso de que quieras acabar con pequeños problemitas como la piel de naranja o las estrías, también resultan ser una buena ayuda.

El de rosa de mosqueta es fantástico para ello, aunque recuerda que no serán tan efectivos como los tratamientos especializados.

Las personas que tienen tendencia a la piel grasa también pueden utilizarlo. Eso sí, deberán seleccionar aquellas versiones más ligeras y no comedogénicas que se absorban rápidamente y no aporten más grasa ni taponen los poros.

Pueden utilizarlo bajo la ducha para que el efecto sea menos denso.

Conclusión

El uso de aceites corporales es otro método para cuidar y nutrir tu piel diferente a una crema hidratante. Recuerda que antes de mezclar cualquier sustancia, debes asegurarte de que su combinación no resulta perjudicial para la salud cutánea.

Ahora que sabes cómo hacer un aceite corporal casero, ¿con qué receta te quedas?

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