8 formas de utilizar tu agua micelar

8 formas de utilizar tu agua micelar

Cómo usar el agua micelar

Por qué el agua micelar

En realidad si te haces es pregunta es que todavía no conoces el agua micelar y te estás perdiendo uno de los mejores inventos de las últimas décadas.

Y si no conoces el agua micelar ya va siendo hora, créeme.

Te vamos a contar qué es por encima (tienes información más detallada en nuestro post Qué es y para qué sirve el agua micelar) y luego vamos a ver todo el partido que le puedes sacar.

El agua micelar es un producto compuesto por agua y micelas en suspensión. Estas son una forma muy particular de emulsionante cuyas moléculas se organizan en esferas microscópicas que tienen la peculiar habilidad de atrapar la suciedad de la piel y retirarla, sin necesidad de frotar, sin erosionar la capa córnea (la más externa de la epidermis) y sin que importe si esta suciedad es de naturaleza acuosa u oleosa.

La puede usar cualquiera, tenga el tipo de piel que tenga, a cualquier edad, sea hombre o mujer y, aunque es un limpiador facial, no solo sirve para limpiar y desmaquillar, sino que a la vez hidrata, cuida, nutre y tonifica.

En realidad sustituye de manera muy efectiva y cómoda a toda la parafernalia que supone el ritual de limpieza del rostro: leche limpiadora y tónico facial, jabones, aclarados, etc., siendo tan o más efectiva que el método tradicional, mientras cuida la piel, la protege y supone un ahorro considerable de tiempo y dinero.

Sus ingredientes no son agresivos ni irritantes, lo que la convierte en un producto apto para todas las pieles, incluidas las muy sensibles y reactivas. Además, mejora la barrera cutánea, lo que supone una gran diferencia frente a otros métodos de limpieza facial que en realidad arrasan sistemáticamente esta capa protectora que cumple un papel fundamental en la salud y la belleza de nuestro cutis.

Para qué el agua micelar

Se utiliza indistintamente para limpiar, retirar el maquillaje y tonificar la tez y lo revolucionario del sistema está en su comodidad y facilidad de uso y en que, en contraposición con los métodos de limpieza clásicos, no solo no resulta agresiva sino que hace que la limpieza diaria del cutis se convierta en el primer paso del un cuidado verdadero y profundo de la piel.

Se aplica poniendo una cantidad generosa en algodón y presionando suavemente sobre la piel para luego retirarlo sin frotar, porque las micelas se encargan de atrapar la suciedad sin necesidad de restregar el algodón.

Cuando el algodón está sucio se utiliza uno nuevo y al terminar la limpieza, si no te aclaras con agua templada, sí debes retirar el sobrante con un pañuelo de papel o una toalla de tocador, simplemente empapándola con toques suaves, sin arrastrarla sobre el rostro.

Es importante saber que la cara no debe secarse nunca restregando la toalla o el tisú, sino a base de toques que empapen la humedad sobrante sin arrastrar consigo la delicada barrera cutánea, compuesta por células epiteliales (los corneocitos que forman la capa córnea) y el manto hidrolipídico (una emulsión natural de sebo, agua, enzimas y ácidos que cubre la piel y la protege de patógenos, suciedad, etc.).

Una de sus grandes ventajas frente a otros métodos y productos de limpieza facial es que respeta la barrera cutánea y el pH de la piel y, además, tiene ingredientes hidratantes, lo que la distancia mucho de los efectos secantes de muchos otros sistemas de limpieza.

Para quién es el agua micelar

Formas de utilizar el agua micelar

Por sus características y lo delicada que es con la piel, cualquiera, tenga el tipo de cutis que tenga, puede utilizarla.

Desde luego es muy recomendable para las pieles más sensibles ya que no solo no las agrede sino que contribuye a mejorarlas y estas lo notan desde las primeras aplicaciones.

Al tratarse de un limpiador que contiene jabón (surfactantes), aunque en cantidades muy limitadas, quizá las pieles más reactivas prefieran acabar con un aclarado con un poco de agua tibia para retirar cualquier posible resto jabonoso.

A la hora de elegir tu agua micelar tendrás que tener en cuenta tu tipo de piel, los problemas concretos que te plantea y tus preferencias personales. Verás que tienes un amplio espectro en el que elegir: para pieles sensibles, grasas, secas, con acné, maduras…

Sí te recomendamos que optes por las que están hechas con ingredientes naturales, sin perfumes ni fragancias, ya que pueden resultar irritantes, sin alcohol ni ingredientes muy astringentes, sin demasiados conservantes (mejor que estos sean también naturales, aunque el producto caduque antes)… en fin, que pongas atención para elegir una que limpie tu piel sin agredirla y con todas las garantías posibles de un cuidado integral y una hidratación real.

Nosotros tenemos nuestras favoritas.

¿Tienes la piel grasa, incluso muy grasa? Sigues necesitando hidratación y, por descontado, una limpieza radical pero que no comprometa tus niveles de humedad cutánea ni altere aún más la producción de sebo.

Las aguas micelares tienen la gran ventaja de no ser grasas y limpian los poros a fondo, retirando toda los residuos sin provocar inflamación ni reacciones. Es más, tienen componentes calmantes, antiinflamatorios y refrescantes que te dejarán sensaciones maravillosas y no provocarán efecto rebote en tu piel.

Incluso si pruebas un agua micelar y te produce algún tipo de efecto desagradable tienes la posibilidad de cambiar de fórmula o de marca y seguro que encontrarás una que se adapte a tus necesidades.

Y siempre puedes hacer tu propia agua micelar, adaptando la fórmula a tu piel y tus gustos.

Beneficios del agua micelar

Más o menos ya hemos desgranado muchos de ellos, pero vamos a hacer un resumen:

  • Es un todo en uno: limpia, desmaquilla, tonifica, hidrata y trata la piel manteniendo el pH en niveles saludables (¿Agua micelar o tónico?).
  • Niveles muy bajos de jabón con gran efectividad y capacidad de limpieza.
  • No contiene (o no debería contener) ingredientes abrasivos, secantes, irritantes, etc.
  • Resulta muy cómoda y ahorra tiempo.
  • Es perfecta para cualquier piel.
  • Mejora la experiencia de otros productos, como los sérums o las cremas hidratantes.

8 trucos para sacarle más partido a tu agua micelar

Trucos para usar el agua micelar

Tiene fama de ser muy versátil pero seguro que alguno de los trucos que te vamos a contar aquí te sorprenden.

Cuando haces ejercicio

Si tienes la costumbre de ir al gimnasio, tanto si te duchas allí como si esperas a llegar a casa, ponla en tu bolsa o mochila y utilízala.

Cuando te duches en las instalaciones deportivas te servirá como hidratante mientras llegas a casa y si prefieres ducharte en tu casa te limpiará el sudor, te refrescará y protegerá cuando termines tu rutina deportiva.

Si haces ejercicio por tu cuenta, como salir a correr, puedes llevarte un pequeño pulverizador con un poco de agua micelar y usarla para refrescarte.

Para refrescarte en cualquier momento

Si no utilizas maquillaje normalmente llevar un frasquito pulverizador con agua micelar en el bolso (y algunos algodones o una toallita de tocador, claro) te permitirá usarla cuando necesites refrescarte o hacerte una limpieza rápida que retire de tu piel sudor, contaminación, suciedad, etc.

Otra posibilidad aún más cómoda son las toallitas micelares, perfectas para usarlas de vez en cuando (contienen algunos ingredientes que no son muy aconsejables para el uso continuado).

Para retocar o corregir el maquillaje

Ya sabes… estás casi lista y se te va la mano con el rímmel o el lápiz de ojos… es desesperante, ¿verdad?

Empapa un bastoncillo de algodón y retira el sobrante o corrige el desaguisado con cuidado.

Vas a ahorrar mucho tiempo y superar esos malos ratos sin apenas notarlos. ?

Cuando te depilas.

Si limpias la zona a depilar con agua micelar eliminarás la grasa y la suciedad que pueden hacer que la cera o las tiras depilatorias no se adhieran bien.

Justo después de depilarte retirará los restos del producto depilatorio al tiempo que limpia la piel, la refresca, la calma y reduce las posibilidades de posteriores irritaciones, infecciones, etc.

Para limpiar las brochas y cepillos de maquillaje

Es un truco fantástico con el que te aseguras de que se limpian a fondo y no quedan en ellos restos de jabón.

En un recipiente pones una cantidad suficiente de agua micelar, sumerges las brochas de una en una, las giras bien para que el agua pueda llegar a todos los pelos, las sacudes y las dejas secar al aire. También puedes aclararlas con agua del grifo antes de ponerlas a secar, si lo prefieres.

Cuando el agua micelar que estás usando para limpiar esté muy turbia cámbiala.

Hazlo con la frecuencia que sea necesaria, que estará en función de si te maquillas a diario o lo hace solo de vez en cuando.

Para mantener el protector solar

Como sabes, la aplicación del protector solar hay que renovarla para que mantenga su utilidad, lo que puede ser un latazo. Por otro lado, pasarte el día poniendo capa sobre capa de protector solar no es una buena idea por muchos motivos: pierde efectividad, es muy obstructivo…

Si retiras el protector solar con agua micelar te llevará poco tiempo y podrás renovarlo sobre una piel limpia tantas veces como sea necesario.

Para limpiar la piel de tintes

Formas de usar el agua micelar

Cuando te tiñes el pelo es ideal para retirar los restos de tinte en la frente, las patillas, etc.

Pero también es una aliada perfecta para limpiarte las manos cuando te aplicas algún autobronceador, que suelen dejar las palmas anaranjadas durante un par de días.

De hecho, incluso es una alternativa a los geles limpiadores para las manos que resulta mucho menos agresiva y secante que estos, ya que no contiene alcohol. Pruébala si tus manos tienden a resecarse,

Como quitamanchas

Como lo oyes. Si tu maquillaje ha dejado manchas en tu ropa, aplicar un poco de agua micelar lo soluciona rápidamente.

Pero además quita manchas de las tapicerías, de bolsos, de los zapatos y zapatillas de deporte y hasta de las superficies, con la ventaja, no lo olvides, de no tener que frotar y restregar porque atrae y atrapa la suciedad, y la ventaja añadida de que no deteriora los tejidos ni las superficies.

Como verás el agua micelar te puede servir para muchas más cosas de las que pudieras pensar de entrada, lo que es fantástico.

Pero no olvides que, por encima de todo, es un gran limpiador de la piel: notarás todos sus beneficios en cuanto empieces a utilizarla.

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