En qué fijarse a la hora de comprar un protector solar, según los dermatólogos

En qué fijarse a la hora de comprar un protector solar, según los dermatólogos

Es sabido que las personas necesitamos la vitamina D que nos proporciona el Sol, pero se puede disfrutar de esta vitamina estando bien protegidos. Para ello es fundamental contar siempre con un buen proyector solar. Por eso, vamos a hablarte sobre en qué fijarse a la hora de comprar un protector solar, según los dermatólogos.

El protector solar hay que usarlo todos los días que se salga a la calle, haga sol, esté nublado o llueva. Los rayos ultravioletas están presentes todo el tiempo aunque el sol no se vea. Solo por la noche es el único momento que no es necesario aplicar la crema solar.

No es raro que las personas se hayan quemado la piel en algún momento de sus vidas; las quemaduras solares son bastante habituales cuando se no protege debidamente. Aunque la dermis se recupera relativamente rápido, tiene memoria y puede convertirse en un problema en el futuro.

Cuando te expones a los rayos solares son la protección adecuada de manera habitual, es normal que tengas un fotoenvejecimiento prematuro (arrugas, manchas, imperfecciones dérmicas, etc.). Pero es que además, también podrías tener riesgo de padecer cáncer de piel con el paso del tiempo.

Por todo esto es fundamental que no te falte el uso habitual del protector solar. De esta manera tendrás la piel protegida de la radicación ultravioleta. En el mercado actual existe un sinfín de opciones, pero no todos valen ni serán buenas opciones para ti. Debes tener muy claro en qué tienes que fijarte antes de comprar uno.

A continuación vamos a explicarte cuáles son los aspectos que debes tener en cuenta, y que los dermatólogos te recomiendan para que así, puedas escoger el que realmente es adecuado para ti.

El factor de protección solar

El factor de protección solar se conoce con las siglas SPF o FPS y es lo que te indica los UVB que puede filtrar el protector solar. Suelen ser números entre 15, 20, 30 o 50. Estos números indican el grado de protección que tendrías frente a las quemaduras solares.

Un protector solar de SPF 15 o 20 será capaz de bloquear un 93% de los rayos UVB mientras que los protectores con SPF 30 o 50 pueden alcanzar hasta un 98% de protección. No existe un protector solar que pueda proteger el 100%.

Lo mejor es optar siempre por un protector solar que cuenta con un SPF de 30 o 50+ para una mayor protección y volver a aplicar la crema solar al menos cada 2 horas de exposición solar.

El tipo de piel y la textura

Tu tipo de piel también es importante tenerlo en cuenta. Así podrás escoger el que sea más correcto para ti. Si tienes la piel grasa los protectores solares tipo gel y que note dejen sensación grasa ni obstruya los poros será fundamental.

En el caso de tener la piel seca, entonces deberás optar por protectores de tipo crema y que si tienen propiedades hidratantes y humectantes, mejor que mejor.

En el caso de tener la dermis sensible deberás optar por uno que contenga ingredientes minerales para que de esta manera puedas tener la dermis protegida sin irritaciones y sin problemas cutáneos.

La marca

La marca es importante en el sentido que deberá ser de confianza y que sepas que realmente trabaja por tu cuidado dérmico y que te ofrece el mejor producto, con los mejores ingredientes y que además, su precio sea asequible.

Lo que debes tener presente es que si la marca es española o de la Unión Europea será mucho mejor porque existen reglas de regulación que en otros países no tienen. Los protectores solares de otros países fuera de la UE que no tienen esta regulación, podrían causarte problemas dérmicos severos.

El tipo de filtro

Otro aspecto que no puedes pasar por alto es el tipo de filtro que emplea el producto. Pueden ser físicos (o minerales) o químicos (o sintéticos).

En el primer caso se crea una barrera dérmica para que los UVB no penetren en la dermis. Refleja los rayos como si fuese una pantalla y evita que la dermis los recoja. Cuando te lo aplicas actúa inmediatamente.

En el segundo caso, filtran las radicaciones solares y lo transforman en energía térmica. Por eso, para que estés totalmente protegido/a es importante que te apliques la sustancia 30 minutos antes de la exposición a los rayos solares. Al contener químicos podrían causarte irritaciones.

Cuándo caduca

La fecha de caducidad es otro aspecto importante que no debes olvidar. Cuando un producto caduca su efectividad disminuye y no tendrías una buena protección en tu piel. Por eso, merece la pena comprar un producto y después otro cuando se te haya acabado el primero y no antes.

Si alguna vez te das cuenta de que tu protector solar tiene una textura, olor o aspecto extraño, es mejor que no lo utilices porque es posible que se haya deteriorado y que esté en mal estado.

Que no te cause irritaciones

Si un protector solar te causa picores o molestias de algún tipo, entonces no es un producto que sea adaptado para ti. Siempre que uses una crema solar deberás sentir que estás usando un buen producto y que te resulta agradable.

Si un producto te pica, te causa rojeces, molestias o irritaciones es porque no te van bien sus ingredientes o porque está en mal estado. Es posible incluso que ese producto en concreto te haya provocado una reacción alérgica, que tendrías que descartar hablando con tu médico.

Siempre que un producto te cause picor o algún tipo de molestia, deberás dejar de usarlo inmediatamente.

La fórmula

La fórmula de un producto cosmético lo componen sus ingredientes, y éstos deberán ser de calidad. Piensa que son los activos que tu piel absorberá y por lo tanto, entrarán en contacto directo con tu organismo.

Si miras las fórmulas de este tipo de productos, es habitual que te encuentres con avobenzona. Es un químico que necesita otros ingredientes para ser eficaz y absorber los rayos del sol.

Normalmente va acompañado por otrocrileno (que puede irritar y causar alergias) o también por octisalato para que la fórmula sea estable (protectores químicos).

Es habitual también que en los ingredientes te encuentres dióxido de titanio u óxido de zinc. Éstos no absorben los rayos del sol pero actúa como una pantalla para que no penetren (protectores minerales).

Símbolo + y clasificación PA

Debes conocer qué es la clasificación PA porque es lo que te indica la cantidad de protección que tiene un producto de protección solar (tanto en UVA como en UVB).

Si también va acompañado del símbolo “+” significa que tiene una protección mayor que aquellos que no cuentan con este símbolo, a pesar de tener el mismo número de SPF.

El precio

Es fundamental que sepas que un producto más caro no tiene que significar que sea mejor que otro con un precio menor. Los dermatólogos dicen muy claro que el precio no tiene nada que ver y que en lo que debes fijarte siempre es en los ingredientes.

Un producto que cueste mucho dinero no es sinónimo de que te vaya a proteger más que otros de un precio más reducido. Fíjate siempre en la composición y sobre todo, que la marca sea de confianza.

De qué te protege

Es sabido que un protector solar debe protegerte de los rayos UVA y UVB, pero si además te protege de otros tipos de rayos, será mejor porque será más completo. Por ejemplo, de los rayos infrarrojos.

Además no deberá taponar tus poros y si la textura es en gel mucho mejor, porque es un topo que se adapta mejor a todas las pieles, más incluso que el tipo crema (que es la textura que estamos acostumbrados).

Lee más: Las 5 mejores cremas solares para la cara

Aplicarlo correctamente

No puedes olvidar que además de tener todo lo anterior en cuenta, también es importante que un protector solar lo apliques correctamente. Lo mejor es aplicar una pequeña cantidad en toda la piel que estará expuesta a los rayos solares y renovar cada dos horas.

En caso de los protectores solares minerales sabes que puedes aplicarlo en el momento inmediato antes de salir o de estar expuesto/a a los rayos UVA o UVB.

Pero en el caso de los químicos, tienes que aplicarte el producto 30 minutos antes de la exposición porque será la única manera de que los químicos comben a actuar y puedas estar protegido totalmente.

Lo ideal es que para el rostro apliques un protector solar que se haya curado exclusivamente para el uso del rostro y para el cuerpo, otro para estas zonas del organismo. Esto es importante porque la piel de rostro no es la misma que la del cuerpo. Es más fina y necesita una atención más especial.

La fórmula por tanto, en las cremas solares para la cara, deberán ser más delicadas y aún más respetuosas. Los envases suelen ser más pequeños porque se necesita menos cantidad y porque así, son más fáciles de transportar.

Si te gustan los protectores solares de tipo spray, nunca lo pulverices directamente en la cara. Lo mejor es aplicarlo en las manos y que así después, puedas extenderlo por el rostro de manera suave.

En cuanto al tema de caducidad, queremos añadir un aspecto más y es que dentro del envase suele haber un símbolo que te dice el tiempo que dura una vez que lo abres. Por ejemplo, si te pone 6M es que solo durará seis meses una vez que lo hayas abierto y pasado ese tiempo irá perdiendo propiedades.

Ahora que ya sabes todo sobre en qué fijarse a la hora de comprar un protector solar, según los dermatólogos, ¡no tienes excusa para encontrar el producto perfecto para ti!

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