Cómo hacer una crema hidratante casera

Cómo hacer una crema hidratante casera

Una crema hidratante no puede faltarte en tus rutinas de limpieza y cuidado facial. Es un básico imprescindible que puedes usar tanto en cosméticos comerciales como caseros. Vamos a hablarte sobre cómo hacer una crema hidratante casera.

Las cremas hidratantes caseras son una buena opción porque son cosméticos que haces tú mismo/a y que sabes todo lo que lleva el producto. Los ingredientes son totalmente naturales, pero solo merece la pena si sabes hacerlo correctamente.

Hay muchas versiones diferentes, pero la receta que te vamos a dar en este artículo se adaptará a tu piel sea del tipo que sea. Porque todas las dermis necesitan hidratación y hay ingredientes que pueden adaptarse a tu tipo dérmico y ofrecerte lo mejor.

Quizá alguna vez hayas pensado que la hidratación solo está pensada para las pieles normales o inciso para las secas. En realidad, las mixtas y las grasas también requieren una hidratación para mantenerse saludables y regular el sebo que puedan tener.

Sé constante con rutinas diarias

El rostro si no se hidrata correctamente no se verá saludable, por lo que es fundamental que dentro de tus rutinas de limpieza y cuidado facial encuentres el producto que se adapte a tu piel y que te ofrezca buenos resultados de hidratación.

La hidratación es necesaria siempre, sin importar la edad que tengas. Tanto si tienes un rostro joven como si eres una persona con la piel madura, debes aplicarte los productos adecuados, ya sean caseros o comerciales.

Para que un cosmético (comercial o casero) sea efectivo deberás aplicarlo todos los días; mañana y noche en la gran mayoría de los casos. Necesitas constancia para que de esta manera los resultados en tu rostro no tarden en llegar.

La crema hidratante, por ejemplo, debes aplicarla mañana y noche. Únicamente en las cremas comerciales que el fabricante te indique que solo debes usarla por la mañana o por la noche por su composición, deberás aplicarla una vez al día… y tener otra crema hidratante para el otro momento de tus rutinas.

Las rutinas tanto matutinas como nocturnas se asemejan bastante. Al levantarte cada mañana deberás limpiar tu rostro con un limpiador adecuado para ti (el agua micelar suele funcionar bien para cualquier tipo dérmico).

Una vez que tengas el rostro totalmente limpio, dos veces por semana puedes aplicar un exfoliante y otros dos días (pero que no coincidan uno con otro), la mascarilla. Pero solo una vez al día.

Después del limpiador (o el exfoliante o mascarilla dependiendo del caso), tendrás que usar el tónico facial que termina el acto de limpieza y facial, cierra los poros, equilibra la dermis y la prepara para el uso de los siguientes cosméticos.

Será después de acabar con la limpieza cuando puedas dar paso al uso de cosméticos por este orden: contorno de ojos, sérum facial y crema hidratante. En el caso de ser por la mañana, antes de salir a la calle es importante que te pongas un protector solar de SPF 30 o 50+ para tener la piel bien protegida de los rayos ultravioleta.

Si es por la noche y te has maquillado durante el día, tendrás que comenzar tus rutinas desmaquillando tu rostro con un buen desmaquillante que respete tu dermis y que no sea irritante. Hay aguas micelares que sirven para eliminar el maquillaje y que son buenas opciones también para este cometido.

La importancia de la crema hidratante

Son muchas las personas que quieren hacer sus cosméticos caseros por las ventajas de hacerla en casa, porque saben todos los ingredientes que contendrá la fórmula, porque saben que si uno de los ingredientes no les va bien, podrán cambiarlo por otro sin problemas… y también, porque contribuyen al cuidado del planeta.

No importa cuáles sean tus motivos, como si es para ahorrarte dinero o para aprovechar los ingredientes que tienes por casa. Lo que importa en cualquier caso, es que si te has decidido a hacer tu crema hidratante casera, sepas cómo hacerla y que te funcione bien.

Los ingredientes que te vamos a proponer están pensados para que los consigas fácilmente y respeten tu dermis desde el primer día de aplicación.

El tiempo de preparación será corto para que siempre que tengas que hacer tu cosmético no te dé pereza. Porque con los cosméticos comerciales solo tienes que comprarlo y usarlo, pero cuando se trata de las versiones caseras, necesitas tiempo y un procedimiento a seguir.

Cremas caseras vs cremas comerciales

Antes de continuar tenemos que ser totalmente sinceros contigo… una crema hidratante está muy bien pero no puedes esperar resultados inmediatos. Aunque la hidratación puedes notarla en el momento de aplicarte el producto casero, no se mantendrán los resultados a largo plazo.

Esto ocurrirá aunque los activos sean buenos porque no se puede comparar una crema comercial con una casera. La versión comercial está fabricada por profesionales que han escogido ingredientes específicos y buscan la excelencia en el cosmético.

Por supuesto, en el mercado actual puedes encontrar cosmético de alta calidad con resultados excelentes, pero también existen productos de una calidad pésima que se venden como buenos y que a la larga puede perjudicar tu salud dérmica. Por eso, siempre que se compre un producto comercial hay que tener mucho cuidado y saber muy bien lo que se compra.

Lo ideal es que siempre que te decantes por un cosmético contenga todos los ingredientes naturales, que no contenga parabenos (de ningún tipo), que no haya químicos en su composición y que la fórmula será totalmente respetuosa con tu tipo de piel. ¡Y que no contenga muchos conservantes!

En el caso de hacer tu cosmético casero, sabes que todos los ingredientes son totalmente naturales y que no lleva ninguna sustancia que pueda perjudicarte de alguna manera. En caso de que algún ingrediente no te vaya bien porque te da alergia, siempre puedes cambiarlo por otro que se adapte mejor a ti.

De cualquier modo, lo que importa es que el producto que hagas te hidrate bien el rostro, para tener una piel bien cuidada y evitar un envejecimiento prematuro así como tener una dermis poco saludable.

Con tu receta casera solo tendrás que asegurarte de mirar en tu despensa y ver si tienes todo lo que necesitas. Aunque si te falta algo, no te preocupes porque ya te avisamos que serán fácil de encontrar.

El dinero que inviertas será poco en comparación con lo que tendrías que gastar en un cosmético comprado. Aunque a veces, las personas prefieren gastar el dinero por ahorrar tiempo y tener mayor efectividad. Pero eso, ya es una decisión personal de cada uno.

Cuánto hacer y cómo conservarlo

Cuando quieres hacer tus propios cosméticos es normal que no sepas bien cuánta cantidad necesitas o cómo tienes que conservarlo para que dure más tiempo. En realidad, en cuanto a la cantidad, al principio será un poco ensayo y error, porque dependerá de la cantidad que necesites.

Pero lo ideal es que no hagas más cantidad de lo que necesites para una semana de uso. ¿Por qué? Porque la crema te durará en buen estado entre una semana y diez días desde el momento en que la realizas y siempre que la guardes en la nevera.

Si no la guardas en la nevera, te durará menos tiempo y probablemente se deteriore mucho antes. Por lo que tendrás que volver a hacer ele sometido rápidamente.

Del mismo modo, si guardas el cosmético en la nevera y con el paso de los días ves que la sustancia cambia, huele raro o su textura no es la misma, es mejor que deseches esa sustancia y que hagas otra nueva… podría haberse deteriorado.

También es buena idea que en cada bote de crema que hagas, que le pongas una pegatina con la fecha de creación para que sepas exactamente cuánto tiempo tiene.

Lee más: Las 5 mejores cremas hidratantes recomendadas por la OCU

Receta para hacer tu crema casera

Como verás a continuación, la receta es sencilla y necesitas pocos ingredientes. Una vez que los tengas todos a mano, solo tienes que limpiar y desinfectar la zona donde quieres hacerlo y ponerte más a la obra.

Ingredientes

A continuación te mostramos cuáles son los ingredientes que necesitas. Posiblemente algunos los tengas en casa, pero en caso de que no sea así, no te preocupes porque son fáciles de conseguir en cualquier establecimiento de alimentación o cosmética. Toma nota:

  • 5 ml de agua de lavanda
  • 5 ml de aceite de oliva
  • 5 gotas de aceite de lavanda
  • Medio yogur natural
  • 5 ml de aloe vera líquido
  • 5 ml de aceite de rosa mosqueta
  • 2 cápsulas de vitamina E
  • 2 cucharadas de manteca de karité
  • 1 cuchara de madera
  • 1 bol de cristal
  • 1 recipiente hermético con tapa

Cómo hacer la receta

Primero tendrás que preparar todos los ingredientes y tenerlos a mano. Coge el bol de cristal y echa los ingredientes según el orden de lista, poco a poco. Ves removiendo con la cuchara de madera a medida que vayas echando cada ingrediente.

Cuando estén todos los ingredientes sigue removiendo hasta que veas que se convierte en una pasta homogénea. Si lo consideras puedes echar un poco más de yogur natural para darle más consistencia.

Una vez que lo tengas todo y la sustancia esté unificada, con la ayuda de la cuchara de madera mete toda la sustancia en el recipiente hermético con tapa y guárdalo en la nevera. No uses la crema hasta que hayan pasado unas horas desde que lo hiciste para que la crema se asiente.

Usa la crema casera de forma adecuada

Para que la crema pueda hacer su función, necesitas aplicarla cada mañana y noche, todos los días y con constancia. Cuando apliques la sustancia masajea bien hasta que se absorba por completo y nunca olvides la aplicación de la crema solar antes de salir a la calle.

Claro está, antes de la crema tendrás que limpiar tu rostro y seguir tus rutinas de cuidado faciales como haces habitualmente. No es necesario que apliques demasiada cantidad y debes evitar el contorno de ojos. Aplica más cantidad solo en caso de que lo necesites.

Ya sabes cómo hacer una crema hidratante casera y la importancia que tiene en tus rutinas. ¡Estarás muy contento/a de haber hecho esta receta! Notarás los cambios en tu dermis y querrás seguir haciéndola cada semana para seguir con una piel espléndida.

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