Cómo hacer un desmaquillante casero

Cómo hacer un desmaquillante casero

Cómo hacer un desmaquillante casero

¿Por qué usamos maquillaje?

Las razones para hacerlo son tantas como las formas y la frecuencia con que se utiliza.

Hay quienes no salen del cuarto de baño sin maquillar jamás, quienes lo hacen solo en reuniones sociales o en el trabajo, quienes lo dejan para ocasiones especiales; hay personas que se maquillan hasta resultar casi irreconocibles sin maquillaje, otras que se dan un pequeño toque a diario; algunas se maquillan para verse guapas, otras para tapar defectos (reales o no), otras para animar su rostro los días en que se ven menos favorecidas…

Al final no importan los motivos por los que lo hacemos, cómo lo hacemos y cuánto lo hacemos: si te maquillas tienes que quitarte el maquillaje al final del día y muchas veces no apetece. Nada.

Es un ritual que te puedes saltar o que puedes hacer chapuceramente muy de vez en cuando, pero como norma deberás desmaquillarte siempre que te maquilles y deberás hacerlo muy bien si no quieres tener problemas cutáneos o empeorar los que ya tengas.

Una piel sana empieza por mantenerla limpia y una piel no puede estar limpia si no se retira completamente el maquillaje cada vez que se utiliza (¿Limpiar y desmaquillar es lo mismo?).

¿Por qué un desmaquillante casero?

Desmaquillarse correctamente es importante para evitar el bloqueo de los poros con partículas pequeñas de suciedad, piel y sebo.

Muchos productos desmaquillantes comerciales tienen químicos que limpian profundamente eliminando las capas de cosméticos, pero a menudo contienen ingredientes agresivos que pueden causar irritación, enrojecimiento y sequedad en la piel.

Los desmaquillantes caseros están hechos de ingredientes más ligeros de origen natural.

Algunos son tan sencillos que solo tienen un ingrediente y, sin embargo, funcionan a las mil maravillas, como ocurre, por ejemplo, con el aceite de coco.

Para quienes tienen pieles sensibles o problemas específicos, como demasiada grasa o acné, controlar los ingredientes les da seguridad y confianza en el producto.

Los desmaquilladores caseros son más baratos que los de las tiendas y hacerlos puede ser muy entretenido.

Conseguir los ingredientes no es problema y muchos de ellos forman parte de nuestra vida cotidiana, como podrás comprobar, empezando por los aceites.

Si la sola idea de hacer tus propios cosméticos te produce una pereza mortal, tenemos alternativas magníficas en Mejores desmaquillantes.

Desmaquillar con aceites

Hacer un desmaquillante casero

Hay varias opciones excelentes para eliminar el maquillaje de forma natural e incluso puedes usar estas recetas cuando no te maquillas, para hacer una doble limpieza, por ejemplo, por la noche.

Desmaquillarse con aceite consiste literalmente en retirar el maquillaje de la cara con algún aceite, tal cual suena y sin más complicaciones.

Los aceites son los desmaquillantes más simples y cuando encuentras el que mejor le va a tu piel son muy efectivos y nada agresivos.

Aunque suene chocante y contradictorio aparentemente, el aceite ayuda a descomponer el maquillaje (que tiene una gran parte de ingredientes oleosos) y a disolver el exceso de grasa en los poros: las pieles grasas pueden obtener grandes beneficios de ellos mientras no sean comedogénicos.

Usando los aceites adecuados, puedes equilibrar todo tipo de piel, estimulando las secas y regulando las grasas.

Algunos de los aceites más utilizados para esta limpieza son el de coco, oliva, el de ricino, el de almendras dulces, el de girasol, cártamo, aguacate… las posibilidades son infinitas.

Los aceites dejan la piel suave, cuidan el pH y la barrera cutánea, previenen la sequedad y mejoran la flexibilidad de la piel. Todos tienen propiedades antiinflamatorias, son muy compatibles con nuestro cutis, aportan ácidos grasos y antioxidantes.

Eso sí, es condición indispensable que te hagas con aceites de calidad, prensados en frío y sin procesar: no vale el aceite de girasol que usas para cocinar pero sí el de oliva si es virgen extra (Mejores aceites desmaquillantes).

Desmaquillante con aceite para pieles secas

Mezcla la misma cantidad de aceite de avellana y aceite de oliva o cualquier otro aceite nutritivo, como el de girasol, jojoba, aguacate, almendras dulces… tienes muchos entre los que elegir.

Puedes hacer la mezcla en un bote o tener ambos aceites a mano y mezclarlos (unas gotas de cada uno) cuando los necesites.

Extiéndelo sobre todo el rostro (ojos incluidos) con un masaje muy suave para que vaya empapando el maquillaje, durante dos o tres minutos.

Ten a mano una toalla de tocador, mójala con agua templada y colácala sobre la cara, dejándola reposar un minuto o minuto y medio, en función de la cantidad y la densidad del maquillaje que lleves puesto.

Finalmente, retíralo con la misma toalla.

Si lo prefieres puedes sustituir la toalla de tocador por varios discos de algodón.

Termina de quitar todo el maquillaje con algodones limpios (mejor discos que bolas) sin frotar. Si es necesario, empápalos con más mezcla hasta dejar tu cutis y cuello completamente despejados.

Pon atención a zonas como el nacimiento del pelo, las orejas y la parte detrás de estas o las aletas de la nariz.

Te explicamos cómo eliminar bien el maquillaje en el artículo Cómo desmaquillar el rostro correctamente.

Desmaquillante con aceite para pieles mixtas

En esta ocasión mezcla 1/4 parte de aceite de ricino o de avellana con 3/4 parte de aceite de girasol o de oliva y procede como te hemos indicado en la anterior receta.

Desmaquillante con aceite para pieles grasas

Aprende a hacer desmaquillante casero

Mezcla 1/3 parte de aceite de avellana con 2/3 parte de aceite de oliva o de girasol.

Usa el mismo método para retirarlo pero no masajees demasiado ni con demasiada fuerza y evita dejar la toalla por mucho tiempo.

La propia grasa de tu piel, por debajo, ayuda a retirar el maquillaje y el exceso de calor puede excitar tus glándulas sebáceas.

Si normalmente usas mucho maquillaje o uno muy denso utiliza aceite de coco en lugar del aceite de oliva o el de girasol: tiene excelentes propiedades y descomponer el maquillaje resistente con facilidad, incluso el waterproof.

Es posible que si utilizas alguna de estas recetas tu piel al principio reaccione y parezca ponerse peor. Es normal y tiene que ver con un proceso de desintoxicación, pero en unas pocas semanas (entre dos y cuatro) estará mucho mejor y lo notarás. Sé paciente.

Por otro lado, si la reacción es excesiva, cambia de receta o aumenta la proporción de aceite nutritivo rebajando al mismo tiempo la de aceite activo (siempre es el que va en menor cantidad).

Desmaquillantes no grasos

Algunos de los que vamos a proponerte puedes usarlos solos o combinándolos con las recetas de aceites.

Obtendrás un desmaquillante bifásico que funcionará muy bien siempre y cuando recuerdes agitarlo enérgicamente antes de cada uso.

Desmaquillante de hamamelis

El agua de hamamelis es un hidrosol (o hidrolato) obtenido por destilación de la planta.

No contiene alcohol, perfume ni otros ingredientes irritantes o secantes y sí contienen normalmente algún conservante natural que garantiza la durabilidad del producto y de los que fabriques con él.

El hamamelis se ha utilizado tradicionalmente para problemas de la piel y tiene una larga historia de uso en la industria de la belleza.

Ayuda con una gran variedad de afecciones de la piel: trata el acné, es calmante, antiinflamatorio, antioxidante, alivia el picor y el escozor, cierra los poros, combate las quemaduras solares, etc.

Usa el hidrosol directamente o bien diluido con agua destilada en una proporción del 50%.

Si tu piel es muy sensible tendrás que probarlo antes en una zona discreta y esperar a ver si hay reacciones o rebajarlo aún más con agua.

Bastará con que empapes algodón y vayas desmaquillando el rostro de dentro hacia afuera.

Desmaquillante de aloe vera

El aloe es uno de los ingredientes más versátiles y completos para la piel.

Hidrata, limpia en profundidad, rebaja la inflamación, cura, cicatriza, desinfecta, regenera, refresca y calma.

La miel hidrata, nutre, desinfecta, exfolia con suavidad y contiene minerales, vitaminas y antioxidantes.

Es importante que compres miel pura y cruda, 100% de origen natural, sin jarabes ni azúcares añadidos (no te va a servir ninguna que puedas adquirir en un supermercado o tienda de comestibles, que suelen estar muy adulteradas) .

Mezcla miel y aloe a partes iguales y añade aceite en proporción de una cucharada por cada 1/2 taza de mezlca.

Remuévelo o usa una pequeña batidora para hacerlo, hasta obtener una pasta ligera.

Consérvalo en la nevera, en un recipiente hermético, si estás usando aloe vera cogido directamente de la planta y sin conservantes (si usas gel de aloe natural tendrá conservantes y te durará más tiempo).

Una cucharada será suficiente para todo el rostro: extiéndelo, deja que actúe uno o dos minutos y aclárate con agua fría o tibia.

Variantes de este desmaquillante

  • Puedes usar solo miel, extendiéndola con un suave masaje. Déjala actuar entre 5 y 10 minutos antes de retirarla con agua fría o tibia o un paño empapado en ella. Se disuelve perfectamente con el agua y no te quedarán restos pringosos en la piel. Esta forma de retirar el maquillaje hace las funciones de una mascarilla limpiadora.
  • Puedes usar solo aloe, del mismo modo que la miel.
  • Puedes añadir cualquiera de los dos ingredientes o ambos a alguna otra receta.

Desmaquillante con efecto exfoliante

Aprender a hacer desmaquillante casero

Usarlo de vez en cuando te dará un extra de limpieza y te ayudará a despejar los poros.

La cáscara de nuez molida hace un trabajo de exfoliación mecánica delicado pero firme y la puedes encontrar fácilmente.

El aceite de caléndula es calmante, muy suave y cuida muy bien la piel por sus muchas propiedades.

Como esta receta contiene jabón, tendrás que aclararte siempre después de usarla y si tienes la piel seca o sensible puede no ser la mejor opción para ti.

El aceite esencial es optativo y puedes cambiarlo por otro que te guste más o se adapte mejor a las necesidades concretas de tu piel.

Pero hay que hacer constar que la lavanda es un ingrediente magnífico para la piel, muy completo: calma, cura, regenera, hidrata, estimula, regula el sebo y otros procesos cutáneos, protege, suaviza…

Tanto esta receta como las siguientes tienes que aclararlas a fondo porque contienen un jabón: limpian muy bien y recuerdan un poco a algún limpiador aceitoso (esta) o al agua micelar (la siguiente), pero no se pueden dejar sobre el cutis sin más, como sí se puede hacer con el agua micelar.

Ingredientes:

  • 1/4 taza de cáscaras de nueces molidas.
  • 1/4 taza de aceite de caléndula.
  • 2 cucharadas de gel de aloe vera.
  • 1 cucharada de cera emulsionante.
  • 1 cucharadita de jabón de Castilla líquido.
  • 8 gotas de aceite esencial de lavanda.

Cuando hablamos de una cucharada nos referimos a lo que cabe en una cuchara sopera llena pero rasa: una cucharadita hace referencia a lo que cabe en una cuchara de café o té. 

Instrucciones:

Mezcla la cáscara de nuez y el jabón de Castilla en un bol o un tazón y reserva.

A fuego lento o al baño maría coloca el aceite de caléndula con la cera emulsionante y calienta hasta que la cera se derrita con cuidado de que no se queme (cuando la cera esté casi derretida puedes apagar el fuego y el calor residual acabará el trabajo).

En un recipiente aparte calienta un poco el gel de aloe durante uno o dos minutos, a fuego muy lento (no dejes que hierva, se trata solo de calentar).

Añade el aloe caliente al aceite con cera (debería estar todavía caliente o templada) y bate hasta crear una emulsión a la que luego agregarás la cáscara con el jabón y el aceite esencial.

Remueve hasta mezclar completamente, pásalo al un envase hermético y consérvalo en la nevera.

Para usarlo toma el equivalente a media cucharadita, extiéndelo masajenado y retira con agua templada.

No uses este desmaquillante en la zona de los ojos.

Desmaquillante de agua de rosas

Así se hace un desmaquillante casero

Además de tener un olor maravilloso (nada que ver con los aromas artificiales de rosas), este desmaquillante es muy amable con la piel y consigue retirar todo el maquillaje sin irritar ni molestar.

El agua de rosas hidrata, desinfecta, limpia, regenera, calma, suaviza, es seborregulador, tonifica y respeta el pH cutáneo.

Ingredientes: 

  • 1 taza de agua o hidrolato de rosas.
  • 1/4 taza de gel de aloe vera.
  • 2 cucharaditas de glicerina vegetal.
  • 1 cucharadita de jabón de Castilla líquido.
  • 8 gotas de absoluto de rosa (existe, se llama así y es maravilloso) para un aroma adicional y más beneficios para el cuidado de la piel.

Instrucciones:

Júntalo todo en un envase con bomba aplicadora y agita hasta que se mezcle bien.

Pon una o dos dosis en tus manos o en una toalla de tocador limpia, extiende por la cara con un masaje circular hasta que esté limpia y aclara muy bien con agua.

Toallitas desmaquillantes caseras

Las toallitas desmaquillantes no son una alternativa a cualquier buen producto hecho para retirar el maquillaje (Qué producto elegir para desmaquillarte) pero son una opción válida si se utilizan de vez en cuando.

Lo que nunca es una opción es usar toallitas húmedas para bebés, que no están hechas para el rostro y pueden provocar problemas, desde reacciones e irritaciones a intensificación de acné, dermatitis, etc.

Las que te proponemos te servirán para retirar el maquillaje en alguna ocasión en que no tengas tiempo o ganas de realizar el ritual necesario, pero, insistimos, no son una alternativa a una rutina diaria de desmaquillado.

Debido al contenido de hamamelis, las pieles sensibles tendrán que probar esta receta antes de usarla y, quizá, rebajar la cantidad de hamamelis o sustituirlo (totalmente o en parte) por otro extracto.

Ingredientes:

  • 1 cucharada de jugo aloe vera o de gel de aloe.
  • 3 cucharaditas de extracto puro de hamamelis.
  • 1 cucharadita de jabón de Castilla líquido.
  • 1 cucharadita de aceite de coco fraccionado (o del aceite limpiador que más te guste o mejor te vaya), que es líquido y permanece líquido.
  • 8-12 gotas de aceite esencial calmante para la piel, como el de manzanilla, lavanda, incienso o el que tú prefieras.
  • opcional: 1 cucharadita de vitamina E (es una vitamina en forma de aceite) o bien de 6 a 8 gotas de aceite esencial de romero como conservante (prolongará su vida útil).

Instrucciones:

Mezcla todos los ingredientes hasta tener un preparado homogéneo.

En un frasco de cristal de boca ancha y cierre hermético coloca varias bolas de algodón, echa la mezcla ya preparada, cierra bien y agita hasta que todas las bolas de algodón queden bien empapadas.

Productos domésticos desmaquillantes

Fabricar desmaquillante casero

En casa tenemos algunos productos que pueden sacarte de un apuro cuando te has quedado sin desmaquillantes, además de la miel, ya mencionada.

Leche

La leche de varios animales (vaca, cabra, oveja) se ha utilizado tradicionalmente para cuidar y tratar la piel y es un buen desmaquillante.

Se trata de una emulsión (combina sustancias oleosas y acuosas) que limpia con suavidad y retira el maquillaje incluso de la zona de los ojos cuidando y nutriendo el rostro al mismo tiempo.

Empapa en leche un disco de algodón y límpiate la cara normalmente (empieza por los ojos).

Yogourt natural (no azucarado)

Tiene el mismo efecto que la leche con la ventaja de ser más fácil de aplicar por al ser más denso.

Extiende el yogourt por el rostro, déjalo actuar y retíralo completamente con una toalla de tocador empapada en agua tibia o con algodón.

Tiene el beneficio extra de dejar el cutis fresco.

Como verás puedes hacer tu desmaquillante casero de forma muy fácil,

Las recetas que te presentamos te durarán tres o cuatro días. Si quieres hacer más cantidad tendrás que añadir conservantes naturales como Cosgard o Leucidal.

Si es necesario, puedes ir probando diferentes fórmulas, incluso modificar y adaptar las que aquí te ofrecemos, hasta dar con la que mejor funcione para ti.

¡Esperamos que disfrutes del proceso y de los resultados! 😃

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