Cómo desmaquillar el rostro correctamente

Cómo desmaquillar el rostro correctamente

No hay cosa que dé más pereza en muchas ocasiones que quitarse el maquillaje al final del día.

Tanto que a veces no lo hacemos o lo hacemos de aquella manera, para cumplir el trámite y nada más.

¿Qué sucede cuando no te quitas el maquillaje?

Si bien un desliz no arruinará tu cutis, omitir constantemente este paso del cuidado de la piel puede causar daños acumulativos con el tiempo.

Aquí hay un desglose de lo que le sucede a su piel cuando no te desmaquillas y la limpias a fondo antes de acostarte.

¿Quieres evitarlo? Mira nuestra selección de los Mejores desmaquillantes.

Acumulas radicales libres

Durante el día, tu piel acumula estrés oxidativo a través del contacto con la contaminación, la luz azul y, sobre todo, con los rayos UV .

El estrés ambiental expone la piel a los radicales libres, moléculas altamente inestables que atacan a células que de otro modo serían sanas, causando opacidad, inflamación y envejecimiento prematuro.

Muchos de los productos que se utilizan para el maquillaje, como las bases o los polvos, contienen partículas de silicona que mejoran sus resultados, pero son muy oclusivos y pueden incrementar el daño de los radicales libres.

Estas partículas se adhieren al maquillaje y causan una serie de problemas en la piel, como la degradación del colágeno.

Al dormir con el maquillaje estás privando a tu piel de la oportunidad de recuperarse del estrés oxidativo del día ,y el daño a las proteínas estructurales como el colágeno y la elastina es doble, porque no solo continúa sino que estás impidiendo que la dermis haga su trabajo de regeneración y recuperación.

Piel mate

La piel realiza sus funciones regeneradoras más importantes durante la noche y realmente necesita de ese sueño reparador.

Mientras duermes la hormona del crecimiento se activa y estimula la renovación celular cutánea, lo que desencadena el proceso mediante el cual las células cutáneas muertas y dañadas se desprenden de la superficie y se reemplazan por células nuevas y saludables.

El maquillaje interfiere con este ciclo al atrapar la piel muerta y evitar que se desprenda.

Eliminamos cerca de 50 millones de células epiteliales en el transcurso del día de forma natural.

Cuando se interrumpe la renovación de las células de la piel, las células muertas no se desprenden de manera eficiente y se acumulan en la superficie de la piel, lo que resulta en un cutis seco y sin brillo.

La piel muerta no refleja la luz como la piel sana y limpia, de forma que se verá apagada, cansada y envejecida.

Poros obstruidos y brotes

El hecho de que los productos comedogénicos provoquen brotes es una obviedad, y el potencial de acné se amplifica cuando estos cosméticos se dejan puestos durante la noche.

El acné aparece cuando el aceite, los desechos y las bacterias se combinan y causan infecciones e inflamación. Usar maquillaje en la cama atrapa y retiene todas estas impurezas en la piel, lo que aumenta el riesgo de un brote.

De hecho, hay un tipo de acné causado específicamente por el maquillaje, llamado acné cosmético. Se manifiesta en forma de  pequeñas protuberancias y puntos blancos en las mejillas, el mentón y la frente.

Irritación e inflamación

Desmaquillar el rostro correctamente

El efecto oclusivo del maquillaje también contribuye a la irritación e inflamación de la piel.

Los cosméticos pesados ​​forman una barrera sobre la piel que bloquea irritantes ambientales como los agentes químicos, los alérgenos y la contaminación.

Además, los propios cosméticos a menudo incluyen ingredientes sintéticos y fragancias que irritan la piel, especialmente cuando se dejan por un tiempo prolongado, dando lugar a una respuesta inflamatoria.

La inflamación es la primera línea de defensa de la piel contra las agresiones externas: cuando se enfrenta a estímulos dañinos, la respuesta inmune hace que la sangre fluya al área.

Si bien esta reacción está destinada a acelerar la curación, también produce síntomas incómodos como calor, hinchazón y enrojecimiento.

Para las pieles especialmente sensibles se puede traducir en molestias continuas como picazón, sequedad y parches de distinto color.

Si ya tienes claro lo importante que es desmaquillarte a diario y hacerlo bien, veamos cómo.

¿Y si no te quitas bien el maquillaje?

Puede parecerte una pregunta absurda, pero no lo es.

Más allá de que no retirar el maquillaje completamente, haciendo una limpieza profunda a renglón seguido, tiene consecuencias para tu piel, no utilizar un método apropiado o hacerlo a tontas y a locas, por culpa de las prisas y la pereza, también tiene consecuencias.

Si frotas, arrastras, llevas y traes el los productos y los materiales que uses para retirarlos (algodón, toalla de tocador) de cualquier manera puedes contribuir a estropear tu piel, provocando arrugas, marcando más las que ya tengas y rompiendo la delicada barrera defensiva de la epidermis e incluso capilares superficiales, abriendo poros y produciendo microerosiones que serán una cómoda vía de acceso para todo tipo de patógenos.

Sé sistemática, trabaja siempre desde el centro del rostro hacia afuera, con movimientos circulares firmes pero suaves y desde abajo hacia arriba.

Así, además, estarás dando un masaje estimulante al rostro que mejorará la microcirculación, relajará los músculos faciales y ayudará a mantener la firmeza del rostro.

Cómo retirar correctamente el maquillaje

Aprende a desmaquillar el rostro correctamente

Si alguna vez has detectado un rastro de rímel bajo el ojo o una mancha de maquillaje en la funda de la almohada, incluso después de haberte lavado la cara, es señal de que no te desmaquillas como deberías.

Los productos para maquillar cualquier zona de la cara suelen ser grasos (incluso los que tienen aspecto de polvo) para asegurar su adherencia, su uniformidad y su durabilidad.

Por lo tanto necesitas productos específicos para retirarlos, y a veces varios, para eliminar completamente el maquillaje de las distintas zonas de la cara (Qué producto elegir para desmaquillarte).

Las sombras de ojos y las máscaras de pestañas, así como los productos waterproof, son especialmente difíciles de erradicar totalmente.

El primer paso es ponerte cómoda y despejar el acceso al rostro, así que retira el pelo completamente de la cara y sujétalo bien para que no te moleste.

Empieza por los ojos

Para desmaquillarte correctamente debes empezar siempre por los ojos.

El agua micelar es la mejor opción para eliminar el maquillaje de las zonas delicadas como esta, aunque si lo prefieres puedes usar un desmaquillante de ojos formulado para no dañar ni los ojos ni la piel de los párpados.

Recuerda que la piel de los párpados es más delgada y delicada, por lo que es importante ser suave.

Pon una cantidad generosa del producto elegido y deposita el disco de algodón sobre el ojo, dejándolo actuar durante el tiempo suficiente para disolver el maquillaje (entre 20 y 40 segundos debería ser suficiente para maquillajes normales).

Retíralo sin frotar, con un disco de algodón mejor que con una bola de este (¡no uses toallitas!), mediante un movimiento suave hacia el exterior del ojo y haz esto una sola vez, no repitas con el mismo algodón: si es necesario usa uno nuevo.

Asegúrate de que todo el rímel y el eyeliner han desaparecido (evitarás la posibilidad de algún orzuelo y de molestias en los ojos): puedes utilizar un bastoncillo de algodón empapado en desmaquillante para rematar las pestañas y la línea del ojo y evitar al mismo tiempo trabajar demasiado sobre la zona.

Continúa con los labios

El precio a pagar por unos labios perfectos durante horas (¡esas barras milagrosas!) es que resulta difícil eliminar el maquillaje y al final del día las sensaciones pueden ser de sequedad y tirantez.

La mejor forma de tratarlos es con un aceite limpiador como el de coco, dando un pequeño masaje y dejándolo actuar antes de retirarlo. Tus labios estarán hidratados además de limpios y no necesitarás frotar para dejarlos perfectos.

Aplicar un poco más de aceite de coco, de karité o algún bálsamo labial los mantendrá protegidos e hidratados.

Si usas un perfilador asegúrate también de eliminarlo del todo o dejará manchas muy feas en los alrededores de tus labios.

Termina con el rostro, el cuello, la zona de las orejas y el escote

La clave para quitar la base, el iluminador y el colorete (especialmente cuando usas productos líquidos que se fijan con un aerosol o fórmulas de uso prolongado) es que deben descomponerse por completo antes de eliminarse para evitar dañar la piel en el proceso.

Suele decirse que un limpiador a base de aceite es el mejor para descomponer completamente el producto, ya que la mayoría de los maquillajes están hechos con ingredientes grasos.

Pero el agua micelar ha venido a romper esa norma: desmaquilla igual o mejor que los aceites sin dejar restos untuosos, que son especialmente molestos y desaconsejados en la zona de los ojos.

Aplica el desmaquillador que hayas elegido, déjalo actuar durante un minuto o dos y retíralo con un algodón, sin frotar ni arrastrar con fuerza y con movimientos de dentro a afuera.

Pon especial atención a las partes del rostro más complicadas, como las aletas de la nariz o la línea del cabello, sin olvidar el cuello, las orejas y sus alrededores.

Repite el procedimiento tantas veces como sea necesario y siempre con suavidad si no quieres arrasar tu piel y su barrera defensiva.

Una vez que tu rostro esté libre de maquillaje utiliza un limpiador (¿Limpiar y desmaquillar es lo mismo?) para dejar la piel realmente despejada y sigue con tu rutina nocturna de tratamiento facial (idealmente, un sérum y la hidratante).

Si utilizas agua micelar para desmaquillarte no necesitas un limpiador aparte porque esta agua milagrosa no solo limpiará tu rostro en profundidad sino que hará también la función de un tónico e hidratará y cuidará tu piel en un solo gesto.

Evita las toallitas limpiadoras para bebé

Desmaquilla tu rostro correctamente

Si te resulta una idea chocante no puedes imaginar la cantidad de gente que las usa como sustituto -de lo más inadecuado- de los desmaquillantes. Por eso las mencionamos.

Desde luego que son cómodas y pueden sacarte de un apuro, pero no eliminarán completamente el maquillaje y muchas contienen ingredientes químicos y conservantes que pueden irritar la piel y causar sequedad.

No están formuladas para retirar el maquillaje, no tienen los ingredientes necesarios por muy suaves que sean con la piel de los bebés (que no está maquillada).

Si quieres algo que te proporcione una limpieza rápida y fácil de vez en cuando, compra toallitas desmaquillantes y tenlas a mano para usarlas esporádicamente. Como recurso diario no son aconsejables.

Después de desmaquillarte

Como ya hemos apuntado hay que limpiar la piel para retirar cualquier posible resto de maquillaje, la grasa y la suciedad que se han ido acumulando a lo largo de la jornada.

Puedes elegir el método que prefieras o usar la misma agua micelar que has empleado para desmaquillarte y que puede ahorrarte el siguiente paso.

Termina con un buen aclarado y aplicando un tónico que restaure el pH del manto cutáneo (cuando no utilices agua micelar), rehidrate y prepare tu cutis para el sérum y/o la crema.

El sérum te servirá para tratar problemas concretos y la hidratante sellará la piel y la protegerá.

En el momento en el que has acabado con la retirada del maquillaje es cuando puedes plantearte una doble limpieza.

La doble limpieza

Consiste en usar un limpiador de base oleosa para retirar cualquier resto invisible de maquillaje y la grasa acumulada durante el día, además de otras impurezas, y rematar la limpieza con un producto acuoso que se lleve todo y deje el rostro fresco y relajado.

Es perfecta cuando tienes tiempo porque realmente te deja la piel como nueva después de haber pasado todo el día con el pesado maquillaje a cuestas.

Si tu piel es grasa no te dejes impresionar por el uso de un limpiador oleoso y pruébala: los resultados van a encantarte y comprobarás que realmente limpia muy bien tu rostro, incluso cuando no te has maquillado, porque retira la grasa de forma muy efectiva sin producir el temido efecto rebote.

Todo lo que quieras saber al respecto te lo contamos con detalle en Doble limpieza facial.

Pon atención a los ingredientes

Elige productos con ingredientes naturales de verdad y evita lo que puedan resultar irritantes o provocar alergias: fuera los aceites minerales (son derivados del petróleo) y las siliconas; cuidado con los aceites esenciales; pon especial atención a los aditivos como los conservantes, las fragancias, etc.

El uso de productos incorrectos provoca una reacción alérgica llamada dermatitis de contacto irritante: la piel se inflama, se enrojece y puede escocer o picar.

Está directamente relacionada con el efecto acumulativo, que se produce por el uso continuado de determinados compuestos que ni la piel ni el organismo pueden eliminar y se van acumulando hasta provocar sensibilidad e incluso intoxicación.

Si quieres tener un control completo de tus productos desmaquillantes tienes la opción de hacerlo en casa de forma fácil y económica. Te explicamos cómo en: Cómo hacer un desmaquillante casero. ¡No te lo pierdas!

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