¿Agua micelar o tónico?

¿Agua micelar o tónico?

Agua micelar o tónico

Tanto si eres una persona adicta al cuidado de la piel como si no, lo más probable es que hayas oído hablar o incluso que hayas utilizado agua micelar y/o tónico para alguna de tus rutinas de cuidado de la piel.

Sin embargo, las diferencias entre ambos productos todavía causa confusión y muchas personas no saben si deben usar uno, otro o ambos, cuándo hacerlo y qué beneficios proporcionan a la piel.

Todos tenemos claro que los dos son buenos para nuestra piel pero a veces no sabemos bien por qué y qué hacen exactamente… incluso qué no hacen porque no pueden hacerlo.

Esperamos ayudarte a conocerlos mejor y distinguirlos para que puedas utilizarlos adecuadamente y decidir sobre cómo y cuándo hacerlo.

El agua micelar

Es un producto para la limpieza y el cuidado de la piel formulada con agua destilada o depurada, tensoactivos suaves y algunos  agentes hidratantes como la glicerina, y que suele llevar también otros ingredientes para el cuidado cutáneo, aunque su principal función es la de limpiar el rostro.

Las moléculas del tensoactivo se agrupan en esferas, llamadas micelas, que atraen y atrapan la suciedad de todo tipo y la grasa sin necesidad de frotar y, por lo tanto, sin erosionar la barrera cutánea.

Como no es necesario aclarar la piel tras su uso la piel puede beneficiarse de sus ingredientes añadidos y estos pueden elegirse en función del tipo de piel o de las necesidades de esta.

Es adecuada para todo tipo de pieles, porque limpia sin irritar y retira tanto la suciedad como la grasa y el maquillaje, pero es especialmente delicada con las pieles sensibles ya que no solo no irrita ni elimina la barrera cutánea, sino que cuida e hidrata la piel, respetando y restaurando el pH de esta.

Pero también las pieles grasas y con acné sacan un gran partido de sus muchas propiedades.

Por otro lado parte de su popularidad tiene que ver con lo cómodo que resulta su uso y su versatilidad (8 formas de utilizar tu agua micelar).

Pros del agua micelar

  • El agua micelar es una forma eficaz y suave de eliminar más que la suciedad y la grasa de los poros. También se puede utilizar como desmaquillante y realiza una limpieza diaria profunda.
  • El uso constante de micelas en la piel mejora su permeabilidad. Lo que significa que los productos que se usen inmediatamente después del agua micelar penetrarán mejor en la piel y llegarán más lejos (hablamos del sérum, claro, el único producto que llega al los estratos más recónditos de la piel) y también mejoran la actuación de las hidratantes aunque no tengan la capacidad de penetración de los sueros.
  • Hidrata la piel gracias a la glicerina y otros ingredientes hidratantes y humectantes (como el aloe vera) que tienen además propiedades curativas, cicatrizantes y devuelven elasticidad al rostro.
  • Tonifica la piel gracias a su formulación respetuosa con el pH.
  • Sirve como limpiador de brochas y cepillos de maquillaje, con la garantía de que no quedan restos de jabón u otras sustancias que puedan irritar la piel o degradarse, se eliminan todos los restos de grasa y la posibilidad de que proliferen en ellos bacterias y otros microorganismos.
  • Es cómoda y puedes llevarla siempre en el bolso, de viaje, etc.
  • Aquí tienes nuestra selección de las mejores.

Contras del agua micelar

Hay pieles grasas que no consiguen la limpieza que desean y necesitan con el uso exclusivo del agua micelar o que sienten que les deja sensaciones no agradables (piel pegajosa) si no se aclaran el rostro tras su utilización.

Para estas pieles la mejor solución es usar limpiadores tradicionales y dejar el agua micelar como una opción en momentos concretos o cuando tienen poco tiempo.

Aunque hay aguas micelares especiales para eliminar maquillaje puede que si el tuyo es muy graso o denso no desaparezca del todo y tengas que recurrir a una doble limpieza, usando desmaquillador tradicional antes. Esto también reza para los maquillajes waterproof, que son más difíciles de retirar completamente incluso con productos específicos.

Cómo aplicar el agua micelar

Diferencias entre agua micelar y tónico

Es muy fácil: empapa bien un algondón con agua y presiónalo suavemente sobre el rostro, con movimientos de dentro hacia afuera y empezando por los ojos.

No necesitas frotar ni arrastrar porque, ya lo hemos dicho, las micelas «atraen» la suciedad.

Cuando el algodón esté saturado cámbialo por uno limpio.

Si prefieres aclararlo hazlo con agua tibia y luego aplica un tónico ya que al retirarlo anulas su efecto tonificante y dejas a la piel desprotegida.

El tónico

El pH de la piel está naturalmente en el lado ácido de la escala de pH. Se encuentra entre 4.5 y 6 en una escala que va de 0 a 14, siendo 7 el valor considerado neutro.

Cuando limpiamos la piel, la alcalinidad del jabón u otro producto utilizado a tal fin altera este equilibrio, lo que de por sí no es la mejor noticia, pero la cosa empeora cuando el organismo intenta contrarrestar el desequilibrio produciendo más sebo.

El trabajo más importante del tónico es restaurar el equilibrio del pH después de la limpieza y esta es la razón por la que se aplica entre la fase de limpieza y la de hidratación (sérum seguido de crema hidratante).

Al mismo tiempo, el tónico puede ayudar a eliminar los restos de suciedad y bacterias después de la limpieza, lo que es importante para mantener la piel libre de posibles infecciones, como en el caso del acné o de las diferentes dermatitis.

Además ayuda a retirar células muertas de la superficie cutánea, limpia los poros, los reduce, alisa y refresca la piel.

En función de su composición pueden también exfoliar, regular el sebo, aclarar la piel, etc.

Si quieres saber más sobre los tónicos: Para qué sirve un tónico.

Pros del tónico

  • Restauran el pH tras las limpiezas que lo alteran poniendo en peligro la barrera cutánea (capa córnea y manto hidrolipídico). Este proceso lleva un cierto tiempo si la piel tiene que realizarlo por sí misma y, mientras, está en peligro ya que sus defensas no están al 100%. El tónico lo hace rápidamente.
  • Un pH equilibrado permite que la piel no se estrese y estimula labores tan importantes como la síntesis del colágeno y la elastina y la fabricación de su propio ácido hialurónico. De ahí su efecto tensor.
  • El tónico actúa como un escudo para la piel cuando se aplica,  cerrando los poros abiertos y reduciendo los espacios intercelulares de la epidermis, mejorando, por tanto, sus defensas naturales frente a patógenos y contaminantes.
  • Refresca la piel.
  • Actúa como humectante y se puede usar para limpiar la piel sin maquillaje y sin grasa excesiva (para hacer una limpieza somera).
  • Ayudan a evitar la dilatación de los poros por suciedad o grasa acumulada.
  • ¿Quieres saber cuáles son nuestros favoritos?

Contras del tónico

En un principio los tónicos se hicieron muy astringentes y si bien podían servir a las pieles grasas, secaban el exceso el resto de tipos cutáneos e incluso no suponían una ventaja a medio plazo para las primeras porque provocaban que acabaran produciendo más sebo para intentar paliar la sequedad.

Ahora ese problema ya no existe y hay tónicos con fórmulas maravillosas adaptadas a todo tipo de piel que no producen reacciones adversas, así que el tónico como tal no tiene ningún inconveniente, pero es cierto que sirve para lo que sirve y no tiene la capacidad limpiadora del agua micelar: que se puede utilizar ocasionalmente para limpiar por encima la piel no significa que pueda hacer una verdadera limpieza y, de hecho, es más un «refresco» que otra cosa.

Cómo aplicar el tónico

El sistema no es muy distinto al de aplicar agua micelar: empapa un algodón y ve dando toques sobre la piel.

También puedes aplicarlo con un spray tipo bruma e incluso solo con las manos, dando golpecitos con las yemas de los dedos hasta que la piel lo absorba, claro que así no retiras los posibles restos de suciedad.

No lo aclares nunca o no tendría sentido usarlo.

Agua micelar vs. tónico

Agua micelar vs. tónico

Pese a ser aparentemente dos productos muy parecidos, en realidad tienen diferentes cometidos y trabajan de formas distintas.

El agua micelar es un limpiador sofisticado y el tónico es un producto que se usa tras la limpieza para, como su propio nombre indica, tonificar la piel y acondicionarla antes de aplicar los verdaderos tratamientos, es decir, el sérum y la hidratante.

El agua micelar, como hemos visto, limpia, desmaquilla, hidrata y tonifica.

El tónico se aplica después de la limpieza, lo que supone que no es un limpiador. De hecho, tienes que aplicarlo sobre la piel muy limpia y su principal función es ayudar a la piel a recuperar los niveles saludables de pH y darle una cierta tersura, aunque hoy en día también puede ser hidratante y reafirmante si contiene los ingredientes adecuados.

El tónico, además, prepara la piel para los tratamientos posteriores y mejora su absorción, pero esto también lo hace el agua micelar.

Puedes usar un agua micelar en lugar de un tónico, pero no puedes usar un tónico en lugar del agua micelar.

Cuanto utilizas agua micelar no necesitas usar tónico después (aunque puedes hacerlo si lo deseas).

Hasta hace un tiempo el tónico era imbatible para las pieles grasas y/o con acné, pero hoy en día ya hay en el mercado aguas micelares excelentes para este tipo de pieles.

Sin embargo, si no te gusta el agua micelar y todavía te limpias la piel con jabón, leche limpiadora o cualquier otro producto que implique una agresión a la barrera y el pH cutáneos, no puedes prescindir del tónico.

Algunas preguntas frecuentes sobre agua micelar y tónico

Por si algunos puntos no han quedado claros te dejamos estas preguntas que, esperamos, puedan aclarar cualquier duda sobre estos dos magníficos productos.

¿Hay que usar hidratante después del agua micelar?

¡Por supuesto! Que el agua micelar hidrate no significa que sustituya a la hidratante ni siquiera en el caso de las pieles grasas, que pueden deshidratarse como cualquier otra, con los problemas que eso conlleva.

Lo mejor es aprovechar la humedad que deja el agua micelar para aplicar un sérum inmediatamente después, esperar a que este penetre del todo y ponerte entonces la hidratante.

Elige el sérum en función de aquello que quieras corregir en tu piel y la crema según tu tipo de piel.

¿Con qué frecuencia debo usar agua micelar? ¿Y el tónico?

Ambos deberían usarse a diario: el agua micelar por la mañana para preparar la piel para el tratamiento diario y por la noche para retirar la suciedad y el maquillaje (si lo usas) y preparar el cutis para el tratamiento nocturno; el tónico después de cada limpieza, para acondicionar la piel, relajarla y prepararla.

¿Cómo elijo mi tónico o agua micelar?

Siempre y primero en función de tu tipo de piel, tanto el uno como la otra.

Si además sabes leer un INCI (lista de ingredientes) búscalos de ingredientes naturales, con aquellos que mejor vayan a tratar tu piel: hay tantos productos que casi puedes buscar uno personalizado para ti. ?

¿Puedo usar un tónico después del agua micelar?

Sí, los tónicos se pueden aplicar después de usar agua micelar para aportar un extra de cuidado de la piel. Pero si tienes un buen agua micelar no será necesario, así que depende sobre todo de tus gustos.

¿Se puede utilizar el agua micelar como limpiador?

Diferencias entre tónico y agua micelar

Por supuesto que sí, pero si lo usas como tal y lo aclaras al terminar te perderás muchas de sus ventajas.

Desde luego es el mejor sistema de limpieza, es rápido y te da más que una limpieza, como ya habrás podido comprobar.

Lo que no te permite hacer el agua micelar es prescindir de las rutinas de limpieza extra, como las mascarillas o los exfoliantes, que debes utilizar cada cierto tiempo (una vez por semana o cada quince días).

Incluso si no te maquillas o no lo haces todos los días, tu piel necesita una limpieza diaria para evitar problemas derivados de la acumulación de suciedad, contaminantes, grasa, células muertas…

¿Es el agua micelar un tónico?

Por si no te ha quedado claro este punto, la respuesta es sí, el agua micelar también tonifica y se puede usar como un tónico, si prefieres hacer otro tipo de limpieza antes de usarla.

Pero no puedes usar el tónico como si fuera agua micelar, porque no limpia a fondo como esta. Puedes usarlo después, para sellar la piel, cerrar los poros mejor e incrementar la retención de humedad.

En definitiva, el asunto no es enfrentar un producto con el otro ni compararlos, aunque en esa tesitura la balanza se inclinaría a favor del agua micelar, porque es un todo en uno muy completo, siempre y cuando des con la fórmula adecuada, hecha con ingredientes naturales, sin irritantes ni tóxicos y que cuide tu piel.

Pero lo cierto es que juntos también hacen un gran equipo y será tu cutis el que se beneficie de esta alianza.

¿Te animarías a hacer tu propia agua micelar y/o tu propio tónico en casa?

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