Diferencias entre los peelings y los exfoliantes 😊🙄🧪👍🏻

Diferencias entre los peelings y los exfoliantes 😊🙄🧪👍🏻

Por si tener que elegir los productos y apropiados para el cuidado diario de la piel fuera poco, en ocasiones hay que decidir entre una técnica u otra en el momento de cuidar la piel.

El problema se hace casi irresoluble cuando no tenemos claros las ideas, y la confusión se apodera de nosotros. 😱

Hay conceptos que parecen chocar entre sí y aturullarnos, hasta el punto de no ser capaces de distinguirlos o determinar si las diferencias son importantes o no, tanto en general como en nuestro caso particular, cuando tenemos que tomar una decisión.

En ese territorio del caos y el desconcierto están los términos «exfoliación» y «peeling», así que hoy vamos a intentar aclarar ambos conceptos.

Pero ten claro que, aunque estemos en la tarea de despejar dudas, a la hora de la verdad y para decidir qué quieres o debes hacer con tu piel, las diferencias entre exfoliación y peeling no son relevantes en absoluto, así que ¡mantén la tranquilidad! 😂

Conocer la piel para entender conceptos

Diferencias entre los peelings y los exfoliantes

No te preocupes, que va a ser un breve apunte sobre cómo funciona la piel, para que se puedas entender mejor todas estas técnicas, su sentido y su importancia.

Las células epiteliales tienen su origen en la capa más profunda de la epidermis, la capa basal, y van migrando hacia la superficie.

En la primera etapa se las conoce como queratinocitos y son células completas, pero en el proceso de migración maduran para ir cumpliendo con sus distintas funciones, y terminan perdiendo el núcleo, de manera que cuando llegan a la capa exterior son células muertas, llamadas corneocitos, que conforma la capa córnea.

Pero en este punto no son inútiles: por el contrario, conforman una barrera impermeable -o casi impermeable 🤭- que, junto con el manto hidrolipídico protegen la piel, su microbiota y su equilibrio químico al tiempo que impide que esta pierda demasiada agua por evaporación.

Estas células muertas terminan cayendo por descamación cuando son empujadas por las que vienen detrás de ellas, en una reposición que no cesa en la vida pero que sí se va haciendo más lenta según cumplimos años.

En principio una célula epitelial necesita unos 28 días para completar este ciclo, pero cuanto mayores somos más días necesitará.

Los corneocitos pueden acumularse en exceso, dando lugar a una piel con aspecto mate, sin luz, y creando un entorno propicio a la proliferación de microorganismos en los poros, con consecuencias como la inflamación, la irritación y el acné, entre otras.

Si no tienes claro aún de qué va el acné y a quiénes puede afectar, no te pierdas Qué son los comedones y cómo eliminarlos, donde encontrarás toda la información al respecto.

Cuando aplicamos técnicas que eliminan esa capa de células muertas estamos dando un empujón a la renovación celular y permitiendo que las capas inferiores, más frescas, asomen y tomen en relevo.

Pero -y este pero es importante- también estamos dejando a la piel sin su principal defensa, de ahí que la exfoliación o el peeling sean procedimientos de los que no se debe abusar.

Exfoliación y peeling: qué tienen en común

Quizá conocer sus puntos de coincidencia sea la mejor forma de empezar.

Los dos términos y las dos técnicas hacen referencia a la eliminación de las capas de piel más superficiales y su objetivo es rejuvenecer el cutis y uniformar su tono y su aspecto, erradicando imperfecciones de toda clase.

Exfoliar deriva del verbo latino «exfoliare»  y significa, literalmente, desprender o quitar hojas, láminas o capas.

Peeling viene del verbo inglés «to peel», que quiere decir, también literalmente, pelar, quitar la piel.

En realidad, los dos métodos sirven para retirar las capas de piel muerta que se van acumulando sobre la epidermis y que, con el paso de los años, cada vez se eliminan más lentamente y peor.

Ayudar a la piel a suprimirlas mejora los procesos de renovación y regeneración celulares, siempre y cuando no se abuse de ninguna de estas técnicas, ya que la dermis necesita que se respeten sus ritmos y se le permita trabajar con sus tiempos.

El exceso de estímulo puede irritarla y también desequilibrarla, no lo pierdas de vista.

En la interpretación literal de cada palabra encontraremos las diferencias, aunque déjame volver a decirte que no tienen demasiada importancia.

Se puede decir que todo peeling es una exfoliación, ya que también con él se retiran las células epiteliales sobrantes del cutis, pero no todas las exfoliaciones son un peeling, porque no estás pelando la piel, sino quitando lo que sobra y ya no es útil.

Vamos con las diferencias para entenderlo mejor.

Diferencias entre exfoliar el rostro y hacer un peeling facial

Las diferencias entre los peelings y los exfoliantes

Aquí empieza el lío, y consultar en la red (Internet) no resuelve las dudas, porque hay versiones para todos los gustos e interpretaciones de toda índole.

Y si investigas en otros idiomas el lío puede hacerse morrocotudo.

Veamos las posturas más frecuentes.

Exfoliación vs. peeling: primera versión

Según la cual exfoliar consiste en retirar de forma mecánica o física las células cutáneas muertas e inútiles, acelerando el proceso natural o ayudando a la piel cuando sus procedimientos propios empiezan a ser menos efectivos.

En esta versión, el peeling consiste en hacer lo mismo pero por métodos químicos, que consiguen penetrar más y mejor en capas de la piel que no son visibles (hablamos siempre de la epidermis y sus múltiples capas… u hojas 😉).

Es decir, que para una exfoliación se usarían herramientas como cepillos, manoplas, paños especiales o productos con ingredientes que raspen la piel (muy suavemente), levantando o desprendiendo así esas células sobrantes.

Mientras que en un peeling se utilizarían siempre productos químicos que actúan despegando las células y disolviéndolas, de forma que se puedan retirar con facilidad y dejen paso a las células de las capas inferiores, más jóvenes y sanas.

Exfoliación vs. peeling: segunda versión

En la que exfoliar sería retirar las células muertas para ayudar a la piel en su proceso de renovación, ya sea mediante métodos físicos (mecánicos) o químicos.

Peeling es, en esta versión, interpretado literalmente, y la técnica consiste en pelar la piel, es decir, en retirar las capas más superficiales mediante métodos que pueden ser, otra vez, físicos (dermoabrasión) o químicos.

A mí me parece la mejor explicación y es a la que me voy a ceñir, aunque, como todo en esta vida, la mía es solo una opinión más.

Por lo tanto, y para entendernos de aquí en adelante, llamamos exfoliación a los procedimientos que usamos en casa para acelerar el recambio celular cutáneo, retirando la piel muerta para facilitar la aparición de piel nueva, más joven y sana.

Y llamamos peeling a cualquier procedimiento que «despelleje» el cutis, eliminando de forma drástica y traumática las capas exteriores de la piel, para dejar que emerjan las que están debajo, más frescas y limpias.

Los dos se utilizan para limpiar y rejuvenecer la piel, pero en la exfoliación prima la idea de la limpieza profunda y en el peeling la de rejuvenecimiento, aunque ambas incluyen la otra faceta en menor medida.

La exfoliación

Se trata de una práctica que se realiza desde la antigüedad, cuando se usaban diferentes materiales, como minerales molidos, para «frotar» la piel y desprender las células sobrantes.

Con ella no solo se remueven las células muertas, sino que se realiza una limpieza muy profunda de la piel y se retiran el exceso de grasa, la suciedad, los restos de maquillaje y cualquier otra impureza que se haya asentado sobre nuestra tez.

Pero la exfoliación solo alcanza a las capas más superficiales de la epidermis, nunca llega a la dermis.

El cutis se despeja, se alisa, se afina y recupera brillo y uniformidad.

Como ya hemos apuntado, existen la exfoliación mecánica o física y la química.

Te contamos más cosas sobre la exfoliación aquí: 👉🏼👉🏼Exfoliación facial para un cutis radiante👈🏼👈🏼.

Exfoliación mecánica

Las diferencias entre peelings y exfoliantes

Se realiza frotando la piel con herramientas que van desde cepillos, hasta partículas de varios materiales que pueden ser minerales o  vegetales.

Dependiendo del grosor de las partículas o del instrumento (cepillos, manoplas) la exfoliación será más o menos suave.

No está recomendada para todo tipo de pieles y hay que usarla con precaución para evitar irritaciones, lesiones y efectos indeseados.

Tienes magníficas recetas caseras en Algunas recetas para hacer exfoliantes faciales caseros, donde también encontrarás algunos exfoliantes químicos muy asequibles y seguros.

Exfoliación química

Para la que se utilizan diferentes productos, como ácidos (los más usados son los hidroxiácidos en sus distintas versiones), retinoides o enzimas, para romper las uniones entre las células y así desprenderlas.

Estos productos químicos se incorporan en las fórmulas de los exfoliantes junto con otros ingredientes que ayudan a su acción y mitigan posibles efectos, como la inflamación, con la incorporación de ingredientes calmantes, antisépticos, etc.

Dado que se pueden elegir diferentes activos y controlar la intensidad, es perfecta para cualquier piel siempre que no se abuse del método.

Hemos hecho una selección de los mejores exfoliantes faciales y también de los mejores para hombres, que te invitamos a consultar. 😋

Exfoliación: el tipo de piel importa

Efectivamente, porque cada piel es diferente, tiene distintas necesidades y reacciones en función de sus características únicas y de su tipo y, como ya hemos apuntado, no todos los métodos son para todas los cutis.

Piel seca

Las pieles secas o escamosas obtendrán grandes beneficios de la exfoliación química, pero no se aconsejan los sistemas mecánicos para ellas.

Si vas a usarlos asegúrate de que sean muy suaves y hazlo con poca frecuencia.

Piel sensible

Aquí sí que se desaconseja absolutamente la exfoliación mecánica, que puede provocar irritación, heridas y empeorar el estado de la piel.

Sin embargo un exfoliante químico muy suave, como los enzimáticos, o algunos hidroxiácidos pueden hacer maravillas con los cutis más delicados, hidratándolos y estimulando la renovación celular, ayudando a que la nueva piel sea más resistente.

Piel grasa y/o con tendencia al acné

En estos casos un exfoliante suave descompone el exceso de grasa, la suciedad y la acumulación de piel muerta, haciendo una profunda limpieza de los poros, lo que conduce a brotes más suaves y distanciados en el tiempo.

Piel normal

Al ser una piel equilibrada, puede optar por el método que prefiera, o bien intercalarlos.

Después de exfoliar es importante hidratar y rematar con un protector solar, primero, porque la exfoliación supone una bajada temporal de las defensas cutáneas frente al sol (entre otras) y, segundo, porque algunos exfoliantes aumentan la fotosensibilidad.

No te exfolies si tienes heridas, cortes o cualquier otra lesión: ▶️Cómo exfoliar tu cutis para lograr un rostro luminoso◀️‼️

Los peelings

Diferencias entre peelings y exfoliantes

Ya sean mecánicos o químicos, en principio deben ser aplicados por profesionales, aunque ya hay algunos que se pueden adquirir para aplicártelos en casa (sigue las instrucciones paso a paso y no improvises ni te despistes con los tiempos).

Con estas técnicas se eliminan las capas superiores de la piel de una forma mucho más profunda que con la exfoliación y, por lo tanto, mucho más agresiva.

A la hora de la verdad lo que se consigue es causar heridas controladas en la piel para estimular la aparición de piel renovada.

De hecho se pueden utilizar desde anestésicos locales a anestesia general para llevarlas a cabo, dependiendo de cada procedimiento y de cada paciente.

En realidad se trata de, literalmente, quemar la piel, ya sea por fricción (abrasión) o químicamente. La piel queda herida e indefensa, en ocasiones durante meses, pero se promueve la aparición de lo que podríamos llamar «una piel nueva», más joven y sana, de la que pueden desaparecer cicatrices, manchas, arrugas, etc.

Es un método cuyo objetivo es rejuvenecer y mejorar radicalmente el aspecto del cutis.

La mejor época del año para realizarlos es otoño o invierno para evitar, en la medida de lo posible, toda exposición al sol después del tratamiento.

Suelen requerir de una preparación previa que también debe estar dirigida por tu médico y de un período de recuperación en el que tendrás que seguir al pie de la letra las instrucciones que se te den para evitar problemas y conseguir los mejores resultados.

Peelings físicos o dermoabrasión

Consisten en utilizar instrumentos que, mediante una rápida rotación, eliminan las capas superiores de la epidermis lijándolas, aunque también se puede realiza con láser.

Es, en realidad, un procedimiento quirúrgico que requiere de la intervención de profesionales bien formados y con maquinaria fiable.

Normalmente con una sesión es suficiente, y hay que dejar pasar algo de tiempo para ver los resultados, porque la piel queda herida, hay que tratarla y mantenerla aislada del sol.

Puede haber efectos secundarios de todo tipo y no es la mejor opción.

Tiene una versión más suave, la microdermoabrasión, que utiliza micropartículas, no necesita anestesia y tiene un periodo más corto de recuperación. Es más suave que la dermoabrasión pero más intensa que la exfoliación.

En este caso hacen falta más sesiones, pero no hay ningún peligro y la recuperación y los resultados son más rápidamente visibles.

Peelings químicos

Se trata de un procedimiento bastante frecuente para tratar el fotoenvejecimiento, las arrugas profundas y las líneas finas, las cicatrices de acné, de quemaduras, etc., las manchas y todo tipo de imperfecciones, que mejora notablemente la vitalidad, el tono y la textura de la piel.

Se utilizan soluciones químicas ácidas (ácido salicílico, ácido glicólico, ácido láctico) para eliminar las capas superiores de la piel y conseguir que asome una más limpia (en el más amplio sentido), suave y uniforme.

Este proceso dermoestético estimula la exfoliación, despigmentación y revitalización de la piel y se lleva a cabo ampliamente como una alternativa a los láseres y las dermoabrasiones.

Hay diferentes niveles en función de la profundidad del peeling.

En cuanto a la concentración utilizada, varía según la gravedad del daño.

Se utilizan casi los mismos ingredientes que para la exfoliación química, con la salvedad de que no se mezclan con otros y se usan en dosis mucho más elevadas.

Peeling superficial

Diferencias entre peeling y exfoliante

La exfoliación más suave: es muy eficaz, no provoca enrojecimiento y no requiere tiempo de inactividad.

Tras su aplicación se debe limitar la exposición al sol y usar SPF muy elevado con la frecuencia necesaria.

Actúa eliminando la epidermis y trata las arrugas finas, el acné, el tono desigual de la piel y la sequedad. Se puede repetir con cierta frecuencia, que dependerá de las necesidades de cada piel, de su reacción y su recuperación.

Peeling medio

Produce enrojecimiento y elimina las células de la epidermis y de la parte superior de la dermis, requiriendo de un periodo de alrededor de una semana de baja e inactividad.

Trata las arrugas, las cicatrices del acné y el tono desigual de la piel mediante un peeling de profundidad moderada que puedes repetir pasado un tiempo prudencial (el médico te marcará las pautas) hasta llegar a los resultados deseados.

Peeling profundo

Resultados espectaculares y mayor tiempo de recuperación, que supone inactividad y tratamientos rigurosos para conseguir la plena recuperación.

Se recomienda para arrugas más profundas, cicatrices de crecimiento precanceroso, eliminación de tatuajes (aunque normalmente se eliminan con peelings más suaves) y no necesita procedimientos repetidos para obtener resultados efectivos.

Provoca una sensación de escozor, ardor o quemazón debido a su nivel de penetración, con todo lo que eso conlleva: inflamación, hipersensibilidad, dolor, fragilidad, etc.

Pueden aparecer ampollas y hasta costras que tardan entre una y dos semanas en desaparecer. La piel puede necesitar de algunos meses para recuperar su tono natural y estar en perfectas condiciones.

Hay que dejar claro que el peeling químico no elimina las cicatrices o arrugas profundas ni reafirma la piel flácida por mucho que estimule la producción de colágeno y elastina.

Los peelings tienen posibles efectos secundarios, que no son muy comunes pero debes conocer:

  • Cicatrices.
  • Cambio de color de la piel.
  • Costras, inflamación, etc.
  • Infecciones bacterianas, fúngicas o virales (aparición de herpes).
  • Daño a órganos internos como el corazón, el hígado o los riñones (el fenol puede tener esos efectos).

La exfoliación es un procedimiento absolutamente seguro siempre y cuando sigas las instrucciones de cada producto y no abuses de ella: más de dos exfoliaciones semanales no son recomendables y la media ideal es de una a la semana.

El peeling solo tiene sentido cuando tienes problemas profundos en la piel (¡nunca mejor dicho!👌🏻) que no se pueden solucionar de otra manera.

Como verás, realmente la terminología no es demasiado importante. Basta con que tú tengas claros los conceptos y te dirijas a profesionales serios si te decides por las técnicas más complejas.

Una última nota sobre algo en lo que parece que nunca se insiste demasiado: la piel se vuelve más sensible a los rayos ultravioleta después de la exfoliación o del peeling, así que nunca olvides usar un protector solar con un FPS de 50+ o superior y ponértelo varias veces al día, porque dejan de hacer efecto en poco tiempo (entre una y cuatro horas, dependiendo de cada producto).

Elige el mejor para tu tipo de piel y, aunque lo uses, evita tanto como puedas que te dé el sol por la calle (ni se te ocurra ir a la playa, la piscina, etc.).

Y no te obsesiones: por mucho que hagas, la piel, como el resto de tu cuerpo, acusa el paso del tiempo y su mejor cuidado supone una vida coherente (Puntos negros y espinillas: mejor prevenir que curar).

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