¿Por qué es importante lavarse la cara dos veces al día? ????

¿Por qué es importante lavarse la cara dos veces al día? ????

El cuidado de la piel a veces parece una lucha constante que, a menudo, se hace cuesta arriba, sobre todo cuando tienes una piel con problemas.

Sin embargo, cuando se trata de mantener un cutis radiante y saludable, el conocimiento es poder.

Conocer las respuestas a preguntas como «¿Con qué frecuencia hay que lavarse la cara?», «¿Cómo hay que hacerlo?», «¿Qué tipo de productos debo utilizar?» es clave para tener la piel en las mejores condiciones.

La cara hay que lavarla dos veces al día y vamos a ver por qué.

¿Por qué es importante lavarse la cara dos veces al día?

¿Por qué es importante lavarse la cara dos veces al día?

Porque la limpieza es, posiblemente, la necesidad más importante, más básica, de la piel.

Una piel limpia es una piel más capacitada para defenderse, regenerarse y mantener un ritmo sano en todos sus procesos.

La limpieza debes realizarla por la mañana, antes de aplicarte cualquier tratamiento como el sérum y la hidratante, y por la noche, también antes de los tratamientos.

¿Qué momento de la noche es el mejor?

Depende. Si no te maquillas, el momento ideal es antes de ir a la cama, para tener la piel relajada y limpia durante la noche.

Si te maquillas, deberías quitarte el maquillaje cuanto antes, nada más llegar a casa.

Ya sé que seguramente, sobre todo cuando tienes la costumbre de maquillarte a diario, te gusta ver tu rostro «a punto» hasta el momento de ir a dormir.

Pero el maquillaje, incluso el de calidad, no es lo mejor para tener todo el día encima de la piel: es obstructivo, graso e interfiere en el buen funcionamiento de la dermis y su intercambio -necesario- con el medio.

La grasa y la humedad se acumulan, y no de forma sana, bajo las capas de productos; los ojos están continuamente expuestos a sustancias extrañas; la piel no «respira» (de hecho, la piel no respira, pero todos entendemos en concepto ?)…

Así que lo perfecto sería desmaquillarse cuanto antes y rematar con una buena limpieza, lo que haría que tu limpieza de antes de ir a dormir fuera más suave.

Normalmente, tanto a primera hora del día como a última, usamos alguna clase de crema facial, y, para empezar, no puedes -bueno, puedes pero no debes ?- ponerte nada en la cara sin haberla limpiado antes.

¿Eres hombre? Seguramente no te maquillas (?), pero tu piel necesita cuidados y la limpieza sigue siendo un «must» para ti: normalmente las pieles masculinas son más grasas, sudan más y acumulan más suciedad durante el día, así que sigue leyendo porque esto también va contigo.

¡Y no te pierdas nuestro artículo con los Mejores limpiadores faciales para hombre!

El sentido de la limpieza facial por la mañana

Si te acuestas con la piel limpia, parece absurdo volver a limpiarla por la noche, ¿verdad?

Pues no.

Durante la noche la piel sigue trabajando. En realidad, trabaja más o lo hace de otra manera: al no tener que estar lidiando con la cantidad de estímulos, ataques y demás a los que tiene que responder durante la jornada, la noche es el momento en que se dedica a las más importantes labores de mantenimiento.

Un reseteo completo, eso es lo que hace la piel mientras dormimos.

Y ese reseteo deja también restos que hay que eliminar para ayudarla: sebo, células muertas y suciedad (no la misma ni tanta como durante el día).

Los tratamientos nocturnos también dejan sus residuos, no lo olvides. La grasa de la hidratante que la piel no absorbe se queda en la superficie y comienza a degradarse: nadie quiere algo así en su rostro.

La limpieza de la mañana es un borrón y cuenta nueva que la piel agradece y que sirve también para retirar microorganismos que se pueden acumular en la ropa de cama, por ejemplo.

El sentido de la limpieza facial por la noche

Es importante lavarse la cara dos veces al día

Incluso cuando no te maquillas, en la piel se acumula de todo durante el día y ese «de todo» tiende a adherirse con cierta facilidad a la superficie cutánea, gracias al sebo, a las propias cremas que sirven de «pegamento», a que nos tocamos la cara, dejando sobre ella todo tipo de partículas…

Pero hay mucho más: los radicales libres están por todas partes, oxidando nuestras células. La exposición al sol (aunque sea en intervalos cortos), a la contaminación, al polvo va agregándolos durante todo el día.

Y no dejamos de sudar, producir más sebo y más células muertas. Solo las manos están más expuestas que nuestro rostro porque siempre -o casi siempre- lo llevamos al aire, sin taparlo ni protegerlo.

El frío, el calor, la humedad, la sequedad, los químicos que nos rodean y tantos otros factores de los que podemos ser conscientes o no, están continuamente poniendo a prueba la resistencia y la fortaleza de nuestro cutis.

Y si usas un protector solar tienes que retirarlo completamente del rostro: son productos magníficos para estar al aire libre, pero también son muy oclusivos y los filtros solares no deben estar en la piel más tiempo del necesario.

Un invento fantástico para desmaquillar y limpiar la cara por las noches es la doble limpieza facial, que deja el cutis relajado, nutrido, hidratado y listo para un buen y merecido descanso.

Durante la noche hay que dar una tregua a nuestra piel y echarle una mano para que empiece el ya mencionado reseteo en las mejores condiciones. ¡Qué menos!

Toda norma tiene sus excepciones

Sin duda. No siempre hay que limpiar la cara dos veces al día y no todas las pieles deberían hacerlo.

Al final, debes adaptar las normas a tu caso concreto con sensatez y desde el conocimiento.

Aquí importa tu tipo de piel y tu estilo de vida.

Hay pieles que necesitan una menor frecuencia de lavado, por ser muy sensibles.

Por otro lado, si haces ejercicio, tienes un trabajo en el que tu piel está expuesta a tóxicos, químicos, polvo excesivo, contaminación, etc. lo suyo es que una vez termines el ejercicio o el trabajo te limpies a fondo para eliminar el sudor y/o las otras sustancias que puedan haberse quedado en la piel.

De la misma manera, si tienes un tipo de vida muy ajetreada y te falta el tiempo, es posible que no puedas mantener la rutina de lavarte dos veces todos los días.

Bien, sea cual sea tu caso, al elegir un único momento para una buena limpieza facial quédate con la noche, ya que es durante el día cuando más agresiones y suciedad acumula la piel.

Lo que no es discutible ni negociable es que hay que lavarse la cara al menos una vez al día, por la noche a ser posible.

Una rutina de lavado facial para cada tipo de piel y los productos adecuados

Incluso para cada piel, llegado el caso.

Es importante ser flexible y tener la capacidad de «escuchar» a la piel e ir adaptándose a sus necesidades.

Por ejemplo, con la edad la piel tiende a hacerse más seca: si la tuya ha sido normal puede que con el paso del tiempo te vaya bien una única limpieza al día.

Una posibilidad con la que debes contar es la de hacer tus propios limpiadores caseros, lo que te va a permitir elegir los ingredientes, probar diferentes mezclas y encontrar una receta hecha a medida.

Pieles normales y mixtas (pero no exageradamente)

Puedo decirte que las pieles normales y las mixtas responden muy bien a la limpieza dos veces al día, pero, ya que eres tú quien lleva tu piel puesta, te toca a ti determinar si esa rutina es la más adecuada.

En cuanto sientas la piel demasiado seca o tirante, es posible que tengas que replanteártela. O no, porque hay muchos factores que pueden estar afectándote, así que deberías tener claro que tu sequedad tiene que ver con la frecuencia de la limpieza y no con los productos que usas para la misma o con otros productos cutáneos.

La ventaja de este tipo de pieles es que admiten y sacan partido a cualquier producto, siempre que sea de calidad y lo más natural posible.

Por cierto, a la hora de elegir tu limpiador nuestro artículo Mejores limpiadores faciales puede serte de mucha ayuda. ¡Échale un vistazo! ? ?

Pieles mixtas

La importancia de lavarse la cara dos veces al día

A las pieles marcadamente mixtas hay que dedicarles una atención especial que muchas veces pasa por usar productos distintos para las diferentes zonas del rostro.

Puede ser fastidioso y más trabajoso, pero los resultados merecen la pena.

Por otro lado, casi todas las pieles presentan zonas más secas o más grasas, o más sensibles y hay que tenerlas en cuenta.

En productos hechos con ingredientes naturales puedes encontrar mezclas maravillosas que dan resultados espectaculares: regulan el sebo (más donde hace falta y menos donde sobra), evitan la deshidratación, restauran la barrera…

Es posible que tus partes grasas (normalmente la zona T) necesiten dos limpiezas diarias y las secas no.

Pieles sensibles

Las pieles muy sensibles necesitan tener un cuidado especial tanto con la frecuencia de las limpiezas como con los productos que utilizan.

Una limpieza diaria con productos suaves y de origen natural es la norma orientativa en estos casos.

Lo de «piel sensible» es una denomiación genérica que engloba todo tipo de posibilidades: hay pieles grasas muy sensibles a causa de la inflamación; hay pieles aparentemente normales que reaccionan a la mínima, una más que otras; hay pieles con patologías cutáneas (eccema, psoriasis, rosácea, dermatitis, etc.) que necesitan cuidados muy especiales y específicos; hay pieles que solo reaccionan ante un tipo concreto de estímulos y las hay que parecen intocables; hay pieles tan secas que todo contacto con el exterior le afecta…

Volvemos a la importancia de dedicarte a cuidar tu piel y a seguir sus necesidades por encima de lo que leas, te digan o te aconsejen. Literalmente, nadie puede ponerse en tu pellejo. ?

Hay normas que no debes saltarte cuando tu piel es sensible:

  • Busca limpiadores naturales y no irritantes (las esencias son naturales pero pueden ser muuuuuuy irritantes, sin ir más lejos).
  • No elijas ninguno que lleve alcohol o perfumes añadidos.
  • Aprende un poco sobre ingredientes para evitar todos los que son potencialmente alergénicos, irritantes y/o tóxicos, aunque sea en una medida casi despreciable.
  • Cuanto más sencilla sea una fórmula, mejor, y cuantos menos aditivos, también: conservantes naturales, nada de colorantes.
  • Prueba cada producto por muchas garantías que te ofrezcan: que un cosmético sea hipoalergénico y esté testado dermatológicamente no significa que sea inocuo para todo el mundo todo el tiempo.

Los aceites vegetales son una buena alternativa, pero también los productos acuosos delicados y que puedan limpiar a fondo sin alterar la piel, como el agua micelar.

Pieles secas

Es muy posible que la piel seca agradezca una única limpieza y que no retirar la poca grasa que produce durante la noche le venga requetebién.

A las pieles secas les gustan mucho los limpiadores oleosos y los aceites vegetales naturales, que crean una capa sobre ellas que regula la pérdida de humedad y ayuda a estimular y recuperar el manto lipídico.

Recuerda la que la piel seca lo es por falta de lubricación (grasa) no de agua. La falta de agua produce deshidratación y eso puede pasarle a cualquier piel en un momento dado.

Pueden venirte bien incluso aceites con un alto grado comedogénico, pero ten en cuenta que tu piel tiende a escamarse, a desprenderse de células muertas y que debes encontrar una forma no agresiva de ir eliminándolas para evitar que se conviertan en un caldo de cultivo de bacterias y otras alegrías semejantes. ?

Pieles grasas

Lavarse la cara dos veces al día es importante

La tendencia de mucha gente con la piel grasa es a pasarse de limpiezas diarias. ¡Craso error!

Cuando la piel es demasiado grasa hay que buscar el equilibrio, no la total eliminación del sebo cutáneo.

El exceso de limpieza solo puede llevar a empeorar los niveles de sebo, por el famoso efecto rebote, y el estado general del cutis. Dos limpiezas al día son más que suficientes.

Olvídate de productos que barren la grasa y la eliminan por completo: algún astringente suave puede usar, pero te interesan sobre todo los ingredientes capaces de ir regulando la producción sebácea.

Afortunadamente, hay muchos de origen natural que lo hacen poco a poco. Sé paciente y amable con tu piel.

Prácticamente todas las pieles necesitan y agradecen los ingredientes antiinflamatorios, los calmantes, los antioxidantes y los que realizan un trabajo exfoliante suave y constante, que ayude a la renovación celular sin alterar el equilibrio cutáneo, erosionar la piel ni irritarla.

Los riesgos de lavarse la cara con demasiada frecuencia

No son pocos ni son triviales: puedes acabar con la piel reseca y deshidratada, con más brotes de acné, con más grasa si tu cutis es graso de entrada, con un manto lipídico inexistente que supone una falta de defensas naturales y necesarias, con más infecciones por esa misma falta de defensas…

Algunos síntomas a tener en cuenta incluyen enrojecimiento o irritación, picazón, descamación, piel quebradiza o agrietada,  niveles elevados de producción de grasa, incremento de la sensibilidad, deshidratación que no se corrige, etc.

Tendrás que aplicar el método de prueba y error hasta encontrar el mejor sistema para tu piel y es posible que tengas que cambiar los hábitos en función de la edad, la época del año, en lugar en el que te encuentres y otros factores.

También ocurre que los productos tratantes, como el sérum o la crema diaria, no son tan efectivos como deberían cuando se aplican en una piel que no está realmente limpia.

¿Sabes que en casa solemos tener a mano limpiadores estupendos y fáciles de usar? Descúbrelo en 7 formas naturales de limpiarte la cara (y dos trucos más). ??

Algunos consejos clave para lavarse la cara

Si te lavas la cara dos veces al día, hay varias cosas que debes tener en cuenta para asegurarte de que estás haciendo lo mejor para tu piel.

En primer lugar, siempre debes quitarte el maquillaje antes de lavarte la cara.  Eso supone que no vale con un simple desmaquillado para dar la faena por concluida, porque quedan partículas invisibles en la piel que hay que retirar del todo.

Así que después de desmaquillarte, límpiate muy bien. Y, claro, usa desmaquillantes que también se adapten a tu piel y la cuiden (aquí tienes los mejores desmaquillantes a nuestro juicio).

Y, hagas lo que hagas, no frotes la piel. Si tu limpiador solo te deja sensaciones agradables y de auténtica limpieza frotando, cámbialo, porque no puedes cambiarte la piel.

No maquillarte nunca y lavarte la cara en la ducha a diario no significa que no necesites una limpieza más a fondo periódicamente. La frecuencia, de nuevo, la tendrás que determinar a partir de tu tipo de piel, tu régimen de vida, el tiempo con el que cuentas y otros factores.

Es bueno que tu limpiador tenga, como hemos dicho, algún ingrediente exfoliante. Los alfa y betahidroxiácidos son una magnífica opción y no es preciso que aparezcan en grandes concentraciones.

Por otro lado, una exfoliación de vez en cuando ayuda a la piel a estar mejor en todos los sentidos. No abuses, porque solo conseguirás el efecto contrario al deseado.

Si quieres aprender qué hacer y qué no hacer a la hora de lavarte la cara, no te pierdas nuestro post 15 errores a evitar al lavarte la cara.

Ahora que ya sabes por qué es importante lavarse la cara dos veces al día, recuerda que al final, lo más importante es que tú encuentres el mejor sistema para cuidar tu piel, que es única y que conoces como nadie. ???

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