Cómo hacer un limpiador facial casero 🧑‍🦰👀🤯😆

La limpieza diaria de la piel del rostro es un paso fundamental en el cuidado constante de nuestro cutis (Necesidades básicas del cuidado de la piel).

Con ella eliminamos las impurezas que se han ido acumulando a lo lardo del día o de la noche y la preparamos para recibir los tratamientos posteriores en las mejores condiciones.

Sin embargo, a medida que aprendemos más sobre los ingredientes de nuestros productos para el cuidado de la piel, nos volvemos más conscientes de los efectos potencialmente dañinos de muchos de estos químicos.

Desde los tensoactivos como el SLS y los emolientes derivados del petróleo, hasta los aditivos que pueden irritar, intoxicar o provocar alergias u otros problemas, pasando por colorantes y perfumes añadidos, del todo innecesarios y que también suponen un riesgo, hay listas de ingredientes (INCIs) que dan pavor.

La buena noticia es que no hace falta desembolsar un montón de dinero o rebuscar para conseguir limpiadores faciales sin productos químicos peligrosos.

Si quieres conocer algunos no te pierdas los Mejores limpiadores faciales o Mejores limpiadores faciales para hombre 🧔🏻, que tenemos de todo y para todos, como podrás ver. 🤣😜

Y otra noticia igual de buena es que incluso los puedes preparar en casa si quieres: eso te dará un control absoluto sobre las sustancias que utilizas.

Hacer un limpiador facial casero

Antes de hacer tu propio limpiador facial casero

Evidentemente, tienes que saber qué tipo de piel es la tuya e identificar algún problema, como el acné o las manchas, si los tuvieras.

Si tienes la piel seca necesitarás ingredientes no solo hidratantes, sino también lubricantes, ya que la piel seca lo es por falta de aceites naturales, no de agua.

Cuando la piel tiene escasez de agua, se deshidrata, y eso puede pasarle a cualquier piel: es una condición temporal, no un tipo de piel.

Las pieles normales necesitan menos cuidados específicos y suelen estar bien con un mantenimiento sensato que incluya hidratación siempre, por descontado.

En cuanto a las pieles mixtas o grasas, contra la extendida y nada científica creencia de que necesitan ingredientes secantes y limpiadores agresivos, la realidad es que lejos de eso, necesitan hidratación e ingredientes que regulen la producción de sebo sin eliminarla.

El uso de astringentes y limpiadores muy radicales que eliminan la grasa lo único que consigue es que la piel, en respuesta a la falta de lubricación, empiece a producir aún más.

La piel necesita humedad y aceites y privarla de alguno de los dos provoca problemas importantes.

El acné es un problema muy común y que puede aparecer en cualquier piel y casi a cualquier edad, ya que muchas veces tiene su origen en cambios hormonales e incluso en alteraciones emocionales, además de las causas físicas más conocidas, que incluyen la falta de limpieza o la limpieza incorrecta.

Limpiar el rostro correctamente

Es importante saber hacerlo y, aunque no tiene mucho misterio, sí hay que seguir unas pautas básicas (👉👉¿Por qué es importante lavarse la cara dos veces al día?👈👈).

Ahora mismo estamos hablando de limpiar, no de desmaquillar, así que si tienes maquillaje, para conseguir una buena limpieza tendrás que retirarlo totalmente de tu rostro antes.

Para limpiar la cara bien existen varios métodos que dependen del tipo de producto que utilices, así que tendrás que seguir las instrucciones de tu limpiador.

Pero hay cosas que no debes hacer bajo ningún concepto, para no trabajar contra tu propia piel. Te lo contamos en 15 errores a evitar al lavarte la cara. 🤔😱

Como norma muy general, deberás aplicar el limpiador y extenderlo por todo el rostro y el resto de las zonas a limpiar mediante un masaje suave.

Es conveniente apartar el cabello del rostro, recogiéndolo o bien usando una cinta.

Trabaja siempre desde abajo hacia arriba y desde el centro hacia afuera.

Una vez tengas el limpiador bien distribuido, espera unos segundos: en ese tiempo, podrá descomponer la suciedad, la grasa, las células muertas, etc. y atraparlas para retirarlas.

Quítate el limpiador según corresponda: con agua templada, con un algodón, con una toalla de tocador…

Hay zonas del rostro a las que prestamos poca atención a la hora de la limpieza facial y que pueden quedar como un reservorio de suciedad y futuros problemas.

Para evitarlo, no olvides insistir en la línea de arranque del cabello, las orejas y la parte de detrás de las mismas, el cuello (por delante y por detrás) y el escote.

No se trata únicamente de hacer un lavadito, sino de limpiar a fondo la piel y al mismo tiempo respetar sus equilibrios, no eliminando la barrera cutánea ni alterando el delicado pH que es esencial para un cutis sano.

Algunos tips elementales para hacer tu limpiador casero

Aprende a hacer un limpiador facial casero

  • Utiliza materias primas de calidad: no tienes que comprar lo más caro, pero no escatimes y evitarás sorpresas desagradables.
  • Lávate bien las manos antes de empezar.
  • Trabaja en una zona despejada, ventilada y limpia.
  • Ten a mano todo lo que vas a necesitar antes de empezar.
  • Lava los utensilios y sécalos completamente.
  • Utiliza guantes desechables.

Limpiadores faciales caseros: las recetas

Además de las recetas que aquí te ofrecemos, puedes investigar 7 formas naturales de limpiarte la cara (y dos trucos más).

La piel grasa y propensa al acné necesita limpiadores que eliminen las impurezas de forma no agresiva, hidratando y cuidando el manto hidrolipídico y aportando efectos antiinflamatorios.

Aquí tienes tres recetas caseras si este es tu caso.

Limpiador facial con aceite del árbol del té

El aceite de árbol de té tiene reconocidas propiedades antisépticas y antifúngicas, reduce la inflamación y regula la producción sebácea.

Limpia la piel en profundidad respetando los aceites naturales y mejorando la hidratación.

Los aceites vegetales que contiene esta receta hidratan, mejoran las defensas antioxidantes, calman la piel, la nutren y la regeneran, acelerando su curación y recuperando tersura.

Ingredientes

  • ½ taza de aceite de semilla de uva.
  • ¼ de taza de aceite de ricino.
  • ¼ de taza de aceite de jojoba.
  • 15 gotas de aceite esencial de árbol del té.

Instrucciones

Tan fácil como mezclar todos los ingredientes en un frasco de vidrio que puedas cerrar herméticamente y que sea oscuro.

Para usarlo simplemente toma una pequeña cantidad con los dedos y masajea la piel con ella para extenderla bien por todo el rostro.

Aplica una toalla mojada con agua caliente, dejándola sobre tu rostro durante unos segundos para que ayude a abrir los poros.

Retira el aceite con la toalla húmeda y termina con otra toalla seca y limpia, siempre sin frotar, con mucha suavidad.

Recuerda que no quieres dejar la piel sin la grasa que necesita. Notarás mejoría en poco tiempo, aunque, si has estado usando productos agresivos o con ingredientes sintéticos es posible que al principio sientas que tu piel empeora.

Dale tiempo y verás que en una o dos semanas cambia a mejor.

Puedes usar este limpiador para hacer una doble limpieza facial.

Limpiador facial de leche y miel

Tanto la leche como la miel poseen propiedades hidratantes y humectantes.

La miel aporta minerales y vitaminas, una suave exfoliación de los poros y una limpieza profunda, gracias a sus componentes antisépticos, mientras mejora las defensas cutáneas.

Este limpiador dejará tu piel despejada y luminosa, además de muy suave.

Ingredientes

  • 1 cucharada de leche entera del día (no vale la de tetrabrik).
  • 1 cucharada de miel cruda sin procesar: asegúrate de comprar miel sin jarabes ni otros añadidos, así que no te va a valer cualquier miel.

Instrucciones

Mezcla los dos ingredientes en un cuenco de vidrio o de cerámica.

Masajea la piel con la mezcla entre medio y un minuto, deja que actúe durante unos segundos y retira con agua tibia.

La miel se mezcla muy bien con el agua y podrás eliminarla con mucha facilidad.

Limpiador facial de arcilla y aspirina

Cómo hacer un limpiador facial casero

La arcilla es muy conocida por sus propiedades limpiadoras y purificantes, y tiene un efecto especialmente positivo en las pieles grasas o mixtas porque retira el exceso de grasa y suciedad sin alterar el equilibrio de la dermis.

La aspirina es, básicamente, ácido salicílico, un magnífico exfoliante químico que se lleva la grasa, las células muertas y la suciedad disolviéndolas pero sin dañar la piel en ningún sentido. Es antibacteriana y antiinflamatoria.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de arcilla.
  • 2 aspirinas.

Instrucciones

Tritura la aspirina muy bien, hasta convertirla en polvo y mézclala con la arcilla.

Añade agua (mejor mineral o destilada) hasta conseguir una pasta espesa.

Haz una prueba antes de usarla para comprobar que no te irrita la piel (no es fácil pero puede pasar).

Cubre con la pasta toda la cara y deja que se seque.

Retírala con agua tibia y asegúrate de eliminarla completamente.

La siguientes recetas son para pieles normales, secas y/o sensibles.

Limpiador facial de aloe vera y miel

El aloe vera tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, es un gran regenerador cutáneo, es extremadamente suave, hidrata, calma y refresca la piel y es perfecto para las pieles sensibles.

La miel cruda proporciona hidratación y acaba con las bacterias patógenas (hay bacterias «buenas» que no queremos eliminar).

Agregar cualquier aceite natural aporta hidratación, humectación y protección. Para esta receta hemos elegido aceite de argán, pero puedes elegir otro.

Ingredientes

  • ¼ de taza de miel cruda.
  • ¼ de taza de gel de aloe vera.
  • 2 cucharadas de aceite de argán.

Instrucciones

Mezcla los tres ingredientes en un bol de vidrio o de cerámica.

Si estás usando gel de aloe fresco, guarda el limpiador en el frigorífico pero ten en cuenta que no durará muchos días: puedes hacer cantidades más pequeñas en cada ocasión, siempre que mantengas las proporciones adecuadas.

Extiende la mezcla por la cara hasta cubrirla con una fina película y déjala actuar durante un minuto.

Retíralo con un paño humedecido con agua templada.

Limpiador facial de aguacate

Hacer limpiadores faciales en casa

Para esta receta utilizaremos gel de aloe, aceite esencial de incienso y aceite de aguacate.

El aceite esencial de incienso promueve la reparación celular y tiene propiedades anti-envejecimiento, limpia la piel y la protege: el aceite de aguacate también promueve la regeneración celular, es rico en ácidos grasos, nutre y devuelve elasticidad y resistencia al cuis.

Ingredientes

  • 45 ml de gel de aloe vera.
  • 15 ml de aceite de aguacate.
  • 4 gotas de aceite esencial de incienso.

Instrucciones

Pon todos los ingredientes en un frasco de vidrio, ciérralo y agita muy bien para que se mezclen.

Si es necesario, agita cada vez que lo uses.

Aplícalo sobre la piel húmeda con un algodón con movimientos circulares, masajeando.

Aclara con agua tibia.

Limpiador facial de miel y té matcha

El té matcha es un potente antioxidante retrasa el envejecimiento y reduce los efectos de la contaminación y otros radicales libres en la piel.

El Jabón de Castilla es suave con la piel, especialmente con las más delicadas, mejora la cicatrización y la regeneración.

Los demás ingredientes ya los hemos visto en las recetas anteriores.

Ingredientes

  • 4 cucharadas de miel orgánica.
  • 4 cucharadas de aceite de aguacate.
  • 4 cucharadas de Jabón de Castilla sin perfume.
  • 1/2 cucharada de té matcha en polvo.
  • 10 gotas de aceite esencial de árbol de té.

Instrucciones

Pon todos los ingredientes en un bol y mézclalos.

Pásalos a una botella o un frasco de 250 ml y añade agua hasta llenarla (mejor que pongas un poco menos de agua a que te pases). Agita bien.

Humedece tu piel y úsalo como un jabón normal: lávate la cara con un masaje y aclara con agua.

Los siguientes limpiadores son para las pieles mixtas.

Limpiador facial de harina de garbanzos

La harina de garbanzo, también conocida como besan, se ha utilizado desde siempre para el cuidado de la piel.

Es un buen limpiador que no agrede, desinfecta, exfolia, aclara el cutis y le devuelve un brillo sano y natural.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de harina de garbanzo.
  • ¼ de taza de leche entera y del día.

Instrucciones

Haz una pasta ligera y aplícala sobre el rostro con un masaje continuo, para que la harina vaya “frotando” la piel y limpiándola con suavidad.

Termina aclarando con agua tibia.

Limpiador facial de tomate y limón

El tomate es hidratante, protector, estimulante y antioxidante; el limón es un buen limpiador que realiza un suave peeling en la capa superficial de la piel, hidrata, desinfecta y despeja los poros, retirando la grasa y la suciedad sin resecar.

Ingredientes

  • 2 cucharaditas de pulpa de tomate.
  • 1 cucharadita de zumo de limón.
  • 1 cucharadita de leche entera y fresca.

Instrucciones

Después de mezclar en un bol todos los ingredientes, pon la mezcla en tu rostro hasta que forme una película sobre él y déjala durante diez minutos.

Aclara con abundante agua fría.

Esperamos que estas recetas te resulten útiles.

Lo mejor es que vayas experimentando con diferentes ingredientes hasta dar con la combinación que mejor se adapte a tu piel.

Ten en cuenta que es muy posible que tengas que cambiar de receta en diferentes momentos o épocas del año. 👍😉

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