Agua Micelar Cleanance de Avène

Agua Micelar Cleanance de Avène

Review Agua Micelar de Avène

El agua micelar tiene sentido

El agua micelar se ha convertido en una aliada para limpiar y desmaquillar el rostro que, además, ofrece muchas otras ventajas sobre otros métodos: hidrata, tonifica y trata la piel.

No es un tratamiento en sí, podría considerarse un pre-tratamiento que acondiciona la piel y la deja lista para los verdaderos tratamientos diarios, el sérum y la hidratante.

Cosa que no hacen la mayoría de limpiadores, ya que según sus características, pueden dejar la piel demasiado seca o grasa, y muchas veces con el pH alterado, razones por las que es necesario el uso de una loción después de la limpieza y antes del sérum.

Sin embargo, el uso de agua micelar en las rutinas de limpieza y desmaquillado garantiza, en la mayoría de los casos, una piel inmaculada, hidratada y lista: el sérum y la hidratante penetrarán mejor y actuarán más rápidamente.

No es una mera teoría: se nota.

¿Te quedas con ganas de saber más? Qué es y para qué sirve el agua micelar.

Elegir el agua micelar adecuada

La gran variedad que existe en el mercado nos permite elegir la que mejor se ajusta a las necesidades de nuestra piel, a nuestros gustos y a nuestro presupuesto.

Un regalo envenenado, porque a veces tanta oferta nos marea y desorienta totalmente.

La primera pauta a tener en cuenta es tu tipo de piel, y después, cualquier otro problema, crónico o puntual.

Así, si tu piel es seca y con acné, busca un agua micelar para pieles secas, que hidrate, calme y cuide la barrera cutánea y que al mismo tiempo limpie muy bien y reduzca la inflamación.

Lo ideal es que sepas leer la lista de ingredientes y reconozcas los que te van y los que no. Parece una labor ímproba que precisa de horas de estudio, pero no lo es y no necesitas saberlo todo: te asombrará cómo en poco tiempo le tienes cogido el aire y te resulta fácil elegir tus cosméticos.

En Las mejores aguas micelares analizamos varias (las que nos han gustado más, obviamente): te puede ayudar a tomar una decisión y hasta para empezar a entender los INCIs. Ahí aparece la que uso, el agua micelar de Nezeni Cosmetics, y entenderás por qué es mi preferida.

También en esta review examinamos los ingredientes y los resultados, pero no te creas lo que te decimos, porque no deja de ser una opinión más, e intenta llegar a tus propias conclusiones a partir de la experimentación y tus criterios personales.

El Agua Micelar Cleanance de Avène

Agua Micelar Cleanance de Avène

Saber la filosofía que hay detrás de una marca ayuda sirve como primer filtro.

Avène tiene a gala utilizar solo agua termal de Avène, de la que toma el nombre, para fabricar sus productos, controlando en todo momento su calidad y garantizándola.

Apuestan por la cosmética estéril, los ingredientes selectos y la sostenibilidad en todo el proceso.

Hoy en día casi todas las marcas tienen un apartado en el que explican varios aspectos de interés, desde el origen del negocio hasta la forma en que se relacionan con el público, pasando por sus acciones sociales, su compromiso con el medio ambiente, etc.

Esta agua micelar está diseñada para pieles sensibles con tendencias grasas y/o acneicas.

Pero para conocer bien un producto, nada mejor que ir a su composición.

Ingredientes del Agua Micelar Cleanance de Avène

Este es el listado de ingredientes según aparece en el envase del producto.

INCI:

Avene Thermal Spring Water, Butylene Glycol, Pentylene Glycol, Peg-6 Caprylic/Capric Glycerides, Peg-40 Hydrogenated Castor Oil, Cetrimonium Bromide, Citric Acid, Disodium Edta, Fragance, Glyceryl Laurate.

Avene Thermal Spring Water

El ingrediente que todos los INCI de Avène comparten.

Es un agua de manantial limpia y con muchas propiedades beneficiosas.

Butylene Glycol

Se trata de un alcohol de cadena larga que puede ser de origen vegetal (casi siempre de aceite de palma) o bien mineral (de derivados de petróleo).

Los alcoholes de cadena larga, lejos de ser secantes, tienen propiedades hidratantes y humectantes, mejoran la penetración de otros compuestos, estabilizan la fórmula pero, este concretamente, puede llegar a obstruir los poros.

No es posible saber, solo por el nombre, cuál es su origen.

Pentylene Glycol

Otro alcohol de cadena larga y, por lo tanto, hidratante, que a la vez protege la fórmula gracias a sus propiedades conservantes y antimicrobianas.

Es de origen vegetal.

Peg-6 Caprylic/Capric Glycerides

El primer surfactante de la lista, encargado de producir las milagrosas micelas limpiadoras derivado del coco y muy utilizado en la elaboración de aguas micelares.

Es totalmente seguro aunque en su nomenclatura aparezca el término PEG (investiga: no son todos iguales y las generalizaciones solo sirven para desinformar, manipular y asustar a los consumidores). Si buscas bien encontrarás que todos los posibles -lo de posibles es importante- riesgos se derivan de estudios con animales en los que se utilizan cantidades ingentes de producto que no es de la mejor calidad (los problemas vienen por la potencial contaminación, no por el producto en sí).

Su contenido en ácidos grasos (deriva del coco y la glicerina) aporta hidratación y cuida la barrera cutánea.

Peg-40 Hydrogenated Castor Oil

Otro tensoactivo (surfactante) obtenido a partir del aceite de ricino, completamente seguro cuya única pega está en que pueda contaminarse en el proceso de etoxilación. Los controles en la UE en este sentido son bastante estrictos (para todos los PEG).

Cetrimonium Bromide

El último surfactante de esta fórmula, una sal de origen orgánico sobre la que también puedes encontrar comentarios alarmantes: observa las concentraciones y ten en cuenta que un agua micelar estas son mínimas.

Es un limpiador especialmente efectivo para pieles grasas por sus propiedades antisépticas.

Glyceryl Laurate

Un activo regulador de la producción sebácea que aparece en el último lugar porque está en cantidades muy pequeñas, lo que no significa que no cumpla sobradamente con su papel.

El resto de ingredientes son aditivos (conservantes, quelantes, etc.) y perfume añadido.

Presentación y envasado

Se presenta en un envase único de 400 ml, de plástico transparente con un tapón que hay que presionar para permitir que salga el producto.

No es mi tipo de dosificador favorito pero la verdad es que tampoco es un problema cuando se trata de líquidos, siempre y cuando te cerciores de haberlo cerrado completamente.

Tiene un cierto color azulado que da sensación de limpieza y frescura.

Primera impresión a partir del INCI

Agua Micelar Cleanance de Avène INCI

La verdad, aparte del agua termal, echo de menos ingredientes activos calmantes, antiinflamatorios e hidratantes.

Si bien es cierto que los dos alcoholes de cadena larga cumplen con estas funciones, no lo es menos que, básicamente, son emulsionantes, es decir, vehículos.

Así que a primera vista me parece un limpiador y poco más. Es agua micelar porque tiene agua y micelas, sin duda alguna, pero la composición se me antoja algo parca, escasa.

No me gusta ignorar la procedencia de algunos ingredientes, porque para mí no tiene nada que ver uno de origen orgánico con el mismo de origen petroquímico: por mucho que me aseguren que trabajan igual no concibo que un alcohol vegetal y uno mineral afecten del mismo modo a mi piel.

Los productos derivados de aceites minerales son oclusivos y nada biocompatibles, lo que me parece un diferencia a considerar, y la considero.

Mi experiencia con el Agua Micelar Cleanance de Avène

Es más jabonosa de lo que me gusta en un agua micelar, vaya por delante, pero no me extrañó porque tiene tres tensoactivos y dos de ellos en los primeros puestos del INCI.

Aparte del agua mineral, ninguno de sus ingredientes me entusiasma ni me parece especialmente destacable, pero había que probarlo.

Me ha gustado más que otras, sin duda, pero no me ha convencido.

Para empezar, algunos de sus surfactantes (el de aceite de ricino, por ejemplo) no son muy adecuados para productos que no se aclaran, como el agua micelar. Soy consciente de que en química las proporciones son fundamentales, pero prefiero ingredientes sin riesgo alguno.

No sé hasta qué punto se puede dar un efecto acumulativo con algunos compuestos, lo que tampoco me gusta.

Limpia bien y la sensación es de suavidad, sin duda alguna. Estoy segura de que las pieles sensibles lo aprecian y de que en un porcentaje cercano al 100% no produce reacciones de ningún tipo, más bien al contrario (no hay producto cosmético totalmente inocuo para todo el mundo).

Como desmaquillante tiene algunas limitaciones si se trata de retirar maquillajes abundantes, muy densos o resistentes al agua (waterproof).

Aunque dejes el algodón empapado en esta agua micelar durante un minuto sobre la piel antes de retirarlo, los resultados no son óptimos y en la zona de los ojos es donde más se nota.

Cuando hice la prueba, como me niego a andar frotando (las aguas micelares no lo necesitan), tuve que tirar de un desmaquillante específico para dejar los ojos perfectos y luego, sí, los limpié con el agua de Avène.

En cuanto a tonificar… bueno, no conseguí esa sensación entre estimulante y reconfortante a la que estoy acostumbrada con mi agua micelar.

La piel queda limpia, despejada y sin restos pringosos, pero nada más. Y como mientras la usé la aclaraba, tuve que utilizar mi propia marca después, a modo de tónico. (¿Agua micelar o tónico?)

Me pareció un producto apropiado para limpiar y para rematar el desmaquillado pero no es el producto que yo voluntariamente elegiría ni por sus resultados ni por su composición.

Que tenga perfume no mejora mi opinión: soy de las que prefiere los cosméticos sin fragancias añadidas, del tipo que sean. Solo acepto las inevitables, las que ingredientes como las esencias o algunos extractos llevan incorporadas, digamos, por naturaleza (el agua de rosas o el extracto de romero «huelen» y es como debe ser).

Conclusión

Después de leer lo que Avène dice de esta agua micelar esperaba más, sinceramente.

Me parece un producto más, sin nada relevante que lo distinga de tantos otros que se pueden encontrar.

No está en el rango de las aguas micelares más baratas del mercado pero, en mi opinión, no vale lo que cuesta.

Limpia bien, no reseca, parece hidratar moderadamente y… eso es todo. Como he dicho, yo me aclaré la cara después de usarla porque tanta espuma me desagrada.

Tiene un olor suave y agradable del que yo puedo -y prefiero- prescindir y, sí, deja la piel suave.

No es hipoalergénica ni está dermatológicamente testada, lo que me llamó la atención en un producto que publicitan como suave, delicado, para pieles sensibles y cuidadoso con los ingredientes.

Una cosa que me ha desconcertado bastante ha sido encontrar diferentes INCIs: el del bote que compré y el de la página web de Avène no coinciden.

Decidí, por supuesto, fiarme de la lista del envase.

En mi recorrido por las aguas micelares más vendidas y conocidas tampoco esta me ha convencido.

El Agua Micelar de Nezeni sí me convence

Un INCI completo, con ingredientes naturales, muy pocos conservantes (los justos, por eso caduca a los dos años de envasada), sin perfume añadido y que, de verdad de la buena, me deja la piel limpia y ¡fresca!

Esa sensación de frescura no la cambio por nada.

Me sirve para todo (es un todo en 1, efectivamente) y desde que la uso mi piel está más relajada y en mejor forma, entre otras cosas porque noté mucho el cambio a la hora de usar después el sérum.

Y adoro su aplicador airless que me permite dosificarla con muchísima comodidad. No le falta un detalle.

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