Analizamos el Agua Micelar de Isdin

Analizamos el Agua Micelar de Isdin

El Agua Micelar 4 en 1 de ISDIN opinión

Por qué y para qué el agua micelar

Si todavía no tienes respuesta a estas dos preguntas es que no estás en el mundo. 😜

El agua micelar se ha convertido en muy pocos años es un imprescindible y omnipresente cosmético por varios motivos:

  • Su versatilidad, que nos facilita, con un solo gesto, desmaquillarnos, limpiar el rostro, tonificarlo, hidratarlo y cuidar cada tipo de piel y sus problemas concretos.
  • Lo cómodo y fácil que es usarla: basta con aplicarla con discos de algodón, esperar unos segundos y retirarla.
  • Lo seguras que son: frente a otros limpiadores, no resecan ni dejan la piel grasa, no alteran el pH, protegen y reparan la barrera cutánea y son perfectas para las pieles delicadas, sensibles o reactivas.
  • Francamente: son un regalo de los dioses cuando no tenemos tiempo o ganas de desmaquillarnos o de hacer una limpieza a fondo, porque con ellas lo conseguimos casi sin esfuerzo y sin tener que invertir demasiado tiempo.

Las aguas micelares son compuestos muy acuosos (de ahí su nombre, claro), no grasos, que llevan en suspensión las micelas, un tipo concreto de emulgentes de forma esférica que atraen la grasa y la suciedad de cualquier clase (Qué es y para qué sirve el agua micelar).

Esto significa que sin necesidad de frotar, ellas se encargan de limpiar y retirar toda la suciedad, y lo hacen muy bien.

No hay marca que se precie que no tenga su propia agua micelar, y algunas tienen varias.

La oferta es enorme y no para de crecer, así que para que no te pierdas hemos hecho una selección de las que más nos han gustado, por sus ingredientes y sus resultados: Las mejores aguas micelares.

Entre las más vendidas está la que vamos a analizar en este post después de haberla probado, el agua micelar de ISDIN.

Agua Micelar Isdin 4 en 1

 

Agua Micelar Isdin 4 en 1

Agua Micelar Isdin 4 en 1

En su momento se lanzó como un producto revolucionario: ¡4 en 1!

Hoy en día esa leyenda ya no tiene el mismo impacto porque todo el mundo da por hecho que un agua micelar, como mínimo, tiene que desmaquillar, limpiar, tonificar e hidratar para poder ser considerada como tal.

Las mejores (que no necesariamente las más vendidas) son capaces también de abordar los problemas de cada tipo de piel y se convierten en valiosas aliadas de los tratamientos como el sérum y la crema hidratante.

La que yo uso -Nezeni Todo en 1- es muy completa y supera con creces lo de 4 en 1. Te lo cuento al final, porque la de ISDIN no la mejora.

ISDIN cuenta con la ventaja de su prestigio y de su imagen, muy bien trabajada durante el tiempo con un marketing coherente y muy cuidado.

Su agua micelar, según la marca (ya entenderás este inciso más adelante), está hecha con ingredientes de origen natural.

Empecemos, pues, por estos.

Análisis de ingredientes

Puede que la lista de ingredientes no te diga nada, pero es la mejor información de cualquier producto que compres y aprender a descifrarla no es tan complicado como parece.

INCI: 

Aqua, Hexylene Glycol, Glycerin, Betaine, Polyglyceryl-4 Laurate/Sebacate, Polyglyceryl-6 Caprylate/Caprate, Cetrimonium Bromide, Disodium EDTA.

Aqua

En el caso de las aguas micelares esta es purificada para eliminar metales, minerales y cualquier otro residuo, y obtener H2O limpia, un agua blanda que mejora la penetrabilidad.

Hexylene Glycol

Se trata de un surfactante o tensoactivo (los que forman las micelas) de origen orgánico o sintético que funciona a la vez como emoliente y solvente.

Ya que la marca dice que sus ingredientes son naturales hay que suponer que en este caso estamos ante un hexylene glycol de origen natural: su nombre en el INCI no da pistas al respecto.

Se usa también como agente de olor y tiene un aroma suave y dulce.

Glycerin

La glicerina es uno de los ingredientes más utilizados en toda clase de cosméticos y productos para el cuidado de la piel por sus características y sus propiedades, que mejoran y estabilizan la fórmula mientras hidratan, aportan elasticidad, regulan la pérdida de humedad cutánea, suavizan y mantienen a raya a los microorganismos.

Se obtiene a partir de las grasas y puede ser de origen animal, vegetal o mineral (derivada del petróleo). La mejor es la vegetal por su compatibilidad con la piel, pero en cosmética se utiliza mucho la mineral por su bajo precio.

De nuevo solo contamos con la información proporcionada por el fabricante para saber si proviene de una fuente u otra.

Betaine

Agua Micelar 4 en 1 de ISDIN

La betaína está presente en muchos cosméticos. En principio se elaboraba a partir de la remolacha azucarera pero hoy en día se puede obtener a partir de otros vegetales.

Es muy hidratante, limpia, suaviza y reduce tanto la inflamación como la irritación.

Polyglyceryl-4 Laurate/Sebacate

Otro tensoactivo de origen natural y biocompatible, aprobado por Ecocert.

Polyglyceryl-6 Caprylate/Caprate

Y sí, un tensoactivo más que también estabiliza la fórmula y es de origen natural.

Cetrimonium Bromide

El último surfactante de la lista, con propiedades antiestáticas y antimicrobianas, cuida la piel y la fórmula por igual.

Disodium EDTA

Un conservante que no es de origen natural y tiene mala fama. Aparece en el último puesto porque suele estar en concentraciones mínimas y su principal pega es que contamina el medio ambiente.

Puede debilitar la pared celular y se acumula en el organismo porque ahí tampoco se elimina fácilmente.

Un INCI corto y no muy imaginativo: varios surfactantes (jabones micelares), vehículos hidratantes y poco más, ya que apenas contiene ingredientes meramente conservantes ni los necesita: los propios tensoactivos hacen esa función.

Es interesante, eso sí, considerar algunos ingredientes que no contiene, como perfume añadido (sorprendentemente aparece en muchas aguas micelares) o alcohol (etanol).

La marca señala que tampoco contiene parabenos, pero la verdad es que casi ningún fabricante se atreve a usarlos hoy en día.

INCI: primera impresión

Acostumbrada a mi agua micelar, este listado de ingredientes me parece… simplón. Efectivo pero simplón.

Cuando lo leí pensé: limpiar tiene que limpiar, sin duda alguna, y seguramente desmaquilla muy bien; no tiene pinta de resecar y puede que hidrate en cierta medida; lo de tonificar es lo que menos claro veía.

Pero admito que eso tiene que ver mucho con mis manías porque me encanta que un agua micelar me refresque la piel. Vamos, que no me vale con que tonifique sino que yo quiero «sentirlo».

Dando por hecho que los ingredientes que pueden ser de origen natural lo son, como ISDIN proclama, me parece que podrían haber buscado algún conservante natural en vez de usar el EDTA disódico: no me gustan los ingredientes que pueden llegar a producir un efecto acumulativo no solo en la piel sino en organismo.

En el otro plato de la balanza está bien que no tenga más conservantes.

No creas que soy una loca en este sentido, y sé que utilizar determinados compuestos de vez en cuando no va a matarme. El organismo tiene muchos y maravillosos sistemas de protección y defensa y me parece absurdo vivir obsesionada con los posibles venenos que puede que nos rodeen.

Pero si tengo que elegir y puedo hacerlo, me quedo con los ingredientes naturales.

De una marca como ISDIN habría esperado un producto hipoalergénico y testado por dermatólogos.

Mi experiencia con el Agua Micelar 4 en 1 de ISDIN

Tengo que decir que como desmaquillante es de los mejores, incluso a la hora de retirar completamente el maquillaje más resistente y el waterproof. No es muy común, así que ¡punto para ISDIN!

He leído experiencias en las que no funcionó bien con el rímel waterproof, así que deduzco que el éxito de la empresa no depende solo del agua micelar sino de las características particulares de los maquillajes que cada cual utiliza.

Por descontado que limpia la piel y lo hace con suavidad, rápidamente y dejándola en perfecto estado, sin sequedad ni tirantez.

Algunas personas comentan que les deja cierta sensación pegajosa: yo no la he notado. Antes de secarse del todo (puedes secarte tú con un pañuelo de papel, presionándolo sobre la piel húmeda) sí tiene un «deje», pero les pasa a casi todas las aguas micelares, porque no son exactamente agua y en esos pequeños detalles se nota la diferencia.

He echado de menos que resulte algo más refrescante y, en comparación con mi agua micelar, después de dos semanas de uso mañana y noche, esta se queda en un rango medio, por encima de otras que he probado, pero sin llegar al nivel de la mía.

Es suave y efectiva a la vez, no irrita (pero puede hacerlo, como cualquier otro producto, así que pruébala siempre antes de comenzar a usarla), elimina todo el maquillaje -ojos, rostro, labios-, limpia muy bien.

Cuando la uso como desmaquillante la aclaro después y me pongo mi agua micelar a modo de tónico, porque esta de ISDIN tiene demasiados surfactantes para mi gusto y le faltan algunos ingredientes que le den más prestaciones.

No voy a repetir, pero sí terminaré el envase que tengo, lo que no puedo decir de la mayoría de las aguas micelares más vendidas que he probado para valorarlas.

Dentro de las más comerciales me parece de las mejores, aunque creo que hay muchas, menos conocidas, que funcionan igual e incluso mejor.

Presentación y envase

Se vende en formato único de 400 ml, en un envase plástico y transparente con tapón de presión para evitar en lo posible el contacto del producto con el exterior y su contaminación.

Prefiero un dispensador de bombeo siempre, ya sea como spray o como dosificador, pero este no está mal. Eso sí, sobre todo al principio, ten cuidado y evita utilizar demasiado producto de forma innecesaria.

En cuanto a la relación calidad/precio, diría que está entre las mejores de los que he analizado, siempre y cuando no la compres en farmacias, donde suelen tenerla bastante más cara. 😳

Mi elección

Lo he dicho al empezar este análisis: me quedo con el agua micelar de Nezeni.

No es «4 en 1» sino «Todo en 1» porque además de todo lo que hacen o deberían hacer las aguas micelares para ser consideradas como tales y no un simple limpiador más, cuida todas las pieles gracias a una fórmula que tiene en cuenta todos los aspectos de la atención cutánea en un producto que limpia y desmaquilla.

¿Ves lo pesada que soy con lo de sentir la cara fresca? Estoy acostumbrada a los efectos del aloe, el jengibre y la manzana.

Hidrata, regula el sebo, recupera el manto hidrolipídico, regenera, limpia y exfolia con mucha suavidad y mejora los resultados del sérum (el mío también es de Nezeni). Es perfecta para las pieles sensibles.

No contiene perfume añadido (aunque tiene cierto olor a manzana que le da el extracto de esta fruta), es hipoalergénica y testada por dermatólogos, hecha con productos naturales y con tan pocos conservantes que caduca a los dos años de envasada.

No es la más barata del mercado pero en la relación calidad/precio no tiene competencia, al menos desde mi punto de vista: cunde muchísimo, los ingredientes son de calidad y la mejoría se aprecia en poco tiempo.

Pero no me creas: pruébala.

Hazlo con todos los cosméticos que te convenzan, porque la experiencia ajena solo sirve como orientación. Mucha gente tiene reacciones terribles a productos muy seguros y hay gente a la que le van de maravilla productos considerados regulares o de calidad mediana.

Al final la piel manda y cada piel es única. 

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