Cómo tratar una quemadura solar

Cómo tratar una quemadura solar

Todos nos hemos quemado alguna vez en nuestra vida, pero no hay que normalizar que ocurra… es más, es mejor prevenir que curar. Pero en el caso de que te hayas quemado, también debes saber cómo tratar una quemadura solar.

La mejor manera de tratar una quemadura solar es prevenirla, y para prevenirla resulta imprescindible que uses una buena crema solar que evite que los rayos de sol quemen tu piel. Una quemadura solar es muy dolorosa y lo peor, es que a la larga, puede traerte serios problemas de salud.

En el momento de que te has hecho la quemadura, notarás dolor, picazón, escozor, incluso pueden aparecerte dolorosas ampollas… pero a largo plazo, sino te proteges debidamente, puede incluso que tengas cáncer de piel. Tanto la piel del rostro como la del cuerpo debe estar debidamente protegida.

Quizá seas de esas personas que piensa que la piel solo necesita estar protegida cuando vas a la playa o a la piscina, porque es donde en realidad, los rayos solares pueden hacerte más daño. Si bien es cierto que en estos lugares debes protegerte debidamente, no es solo aquí.

En realidad, todas las personas debemos protegernos nuestra delicada piel todos los días del año. Haga sol, esté nublado o llueva. Los rayos ultravioleta afectan aunque no te des cuenta. Únicamente no es necesario echarse protector solar cuando es de noche.

Así que recuerda que el protector solar corporal y facial deberás aplicarlo durante todo el año, también en los meses más gélidos. Cuando vayas muy abrigado/a, no es necesario echarse protector en las zonas que están cubiertas por ropa, pero en las expuestas… deben estar protegidas siempre.

Cómo saber si tienes una quemadura solar

Si quieres saber si tienes una quemadura solar deberás entender cuáles son los síntomas que se manifiestan cuando los rayos solares han hecho de las suyas en tu dermis.

Cuando te quemas la piel el primer síntoma es que se te queda la dermis enrojecida, puede ser enseguida o que tarde unas horas en comenzar a notarse.

Si la quemadura solar es leve la zona estará roja, caliente y con sensibilidad al tacto. Las molestias se te pasarán en poco tiempo.

En cambio, cuando la exposición al sol ha sido demasiado prolongada, entonces podrían aparecer ampollas que duelen mucho.

Cuando la exposición al sol ha sido demasiado prolongada entonces puede que los síntomas sean parecidos a los de una enfermedad (además de tener la piel roja, con ampollas y dolores). Los síntomas habituales son: náuseas, dolor de cabeza, mareos, confusión, hipotensión o desmayo.

Siempre que tu piel se queme, tanto si es leve como si es grave, el tratamiento debe comenzar lo antes posible. Si no lo tratas tardará más en regenerarse la piel y con el tiempo, las consecuencias podrían ser peores.

Claves para tratar las quemaduras solares

Cuando se quiere tratar una quemadura solar, lo más importante es aliviar los síntomas cuanto antes. De esta manera estarás ayudando a que la piel se regenere lo antes posible. Debes poner de tu parte para que tu dermis vuelva a ser la que era.

Con un buen tratamiento el dolor disminuirá, así como la rojez de la piel.

En el caso que estés intentando aliviar los síntomas molestos y que la piel no se regenere ni mejore con los tratamientos, entonces deberás acudir a tu médico para que valore el estado de tu piel y buscar el tratamiento adecuado para tu caso concreto.

En ocasiones, cuando las quemaduras son graves, el médico podría valorar la posibilidad de que te ingresen en el hospital. Las formas de tratar las quemaduras solares que más se usan habitualmente son:

  • Toma de analgésicos. La toma de estos medicamentos pueden reducir el dolor temporalmente. También se pueden usar de uso tópico para tratar la zona quemada.
  • Refrescar la piel. Puedes usar paños de agua humedecidos y fríos y aplicarlos en la zona dañada.
  • Cremas hidratantes. Existen productos que están pensados para el uso después de haber estado expuesto a los rayos solares. Debe ser calmante y con ingrediente naturales (sin químicos).
  • Hidratación interna. La hidratación interna es fundamental por lo que deberás beber agua para no deshidratarte.
  • Cremas para aliviar el picor. Es posible que la zona afectada comience a picarte. Si es así, no debes rascarte. Acude al médico que te recete una pomada que te ayude a aliviar este síntoma.
  • Agua y jabón neutro. En el caso de que tengas ampollas no debes tocarlas. Puedes lavarlas con agua y jabón neutro pero nunca las revientes. Acude a tu médico porque quizá tengas que aplicar antibiótico en la herida y cubrirlo con una venda.
  • Hidratación para regenerar la piel. A medida que se te va regenerando la dermis, la piel quemada se cambia por otra. Se te comenzará a pelar y necesitarás hidratación extra dérmica para que se regenere lo antes posible.
  • Protege tu piel. Con la piel dañada es fundamental que la protejas con ropa suave y la cubras para evitar que los rayos del sol te hagan más daño.

Todos estos puntos son importantes tenerlos en cuenta para tratar la dermis de un adulto. Pero en caso de los niños, no puedes seguir los mismos consejos. La piel de un niño es mucho más fina y sensible que la de un adulto.

Si se quema la piel un niño, busca remedios caseros para aliviar el dolor como aplicar aloe vera, pero acude al médico rápidamente para que te oriente sobre los mejores productos a emplear y así tratar la dolencia.

Prevenir es la mejor cura

Ante todo, lo más importante es que prevengas y que la situación de tener la piel quemada no ocurra. Porque no hay mejor cura que la prevención y esto es necesario para cuidar tu salud dérmica de la mejor manera posible.

Prevenir las quemaduras solares y mantener la piel bien protegida es algo que debes hacer los 365 días del año. Cuando estés en lugares con agua o nieve, aún deberás tener más cuidado porque los rayos solares se fortalecen con el reflejo y aún pueden hacerte más daño.

Lo mismo ocurre si vas a la montaña. Los rayos solares son más intensos a más altura desde el nivel del mar y las quemaduras también pueden ser bastante graves.

Para prevenir que te quemes la piel deberás tener en cuenta todos estos puntos clave:

  • Evita las horas punta. Existen algunas horas punta que es mejor no exponerse al sol. Habitualmente suelen rondar entre las 11 y las 4 de la tarde y entre las 10 y las 5 de la tarde en verano. Son horas en las que los rayos solares pueden tener más fuerza.
  • Olvida las lámparas solares. Si quieres un bronceado todo el año, olvida las lámparas solares. Tu piel es preciosa así, no la quemes ni la tuestes intencionadamente. Las consecuencias a largo plazo no merecen la pena.
  • Usa prendas para tapar tu cuerpo. Usa prendas de vestir para tapar las zonas del cuerpo y que no queden zonas expuestas demasiado tiempo. Puedes usar gorras, prendas largas, gafas de sol para proteger tus ojos, etc.

Lee más: Protector solar mineral: qué es y cuáles son sus beneficios

Y lo más importante: el protector solar

Teniendo todo lo anterior en cuenta, no puedes olvidar lo más importante: el protector solar. Es la clave para mantener una piel protegida de los rayos solares, tanto de los UVA como de los UVB. Puedes usar uno que sea mineral o químico.

Aunque te aconsejamos que uses los minerales con ingredientes biodegradables porque su acción es inmediata y los ingredientes no te perjudicarán a tu salud ni tampoco envenenarán al medio ambiente.

Los protectores químicos son seguros e igual de eficaces, pero tienes que aplicarlos 30 minutos antes de salir al exterior y cuando entran en contacto con el mar, contamina la vida marina. Algunos contiene químicos y pueden perjudicar tu salud dérmica también.

Es importante que el factor de protección solar (SPF o FPS) sea de 50+ o incluso de 100. Recuerda que debes aplicar el protector solar en todas las zonas de piel que mantengas expuestas a los rayos solares.

Además, un protector solar, además de proteger la piel, también evitarás un fotoenvejecimiento prematuro. Si no sabes qué tipo de protector solar escoger, entonces te aconsejamos que escojas el que a nosotros nos encanta: Gel solar de Nezeni Cosmetics SPF 50+.

Es un producto que te ofrece un SPF 50+ además de grandes beneficios para el cuidado dérmico facial. Todos sus ingredientes son naturales y por supuesto, no encontrarás ningún químico que pueda dañarte o compuesto perjudicial. Está pensando para cuidarte todo el tiempo.

¡Hidratación!

Es fundamental que tengas en cuenta que la hidratación es fundamental en estos casos. Como te hemos comentado más arriba, pero queremos hacer un poco más de hincapié en esto. La hidratación debe ser tanto interna (beber agua) como externa (cremas solares e hidratación post exposición al sol).

La hidratación ayudará a que la dermis se regenere más rápido y a mantener la barrera cutánea en mejor estado. Puedes usar productos hidratantes con ingredientes extra que también calmen y alivien la dermis dañada, como por ejemplo, con aloe vera que es estupendo para las pieles más sensibles.

Cuando optes por un producto específico, ya sea para hidratadas, reducir la inflamación o el malestar, debes cerciorarte de que los ingredientes son todos naturales y que el producto no lleva ningún químico ni compuestos perjudiciales.

Las personas con la piel más oscura

Hay personas que tienen la piel más oscura y que piensan que ellos no necesitan protección solar porque tienen suficiente melanina que les protege. Nada más lejos de la realidad. Todas las personas, independiente del color de dermis que se tenga, estamos expuestos a quemarnos la piel y a sufrir las consecuencias.

Es cierto que las pieles que son más claras pueden tener mayor riesgo a sufrir quemaduras graves, pero en cualquier caso, todas las personas debemos proteger nuestra piel para evitar quemarnos y que en el futuro suframos las consecuencias.

Es fundamental que las personas sean conscientes de lo importante que resulta cuidar la piel desde la más tierna infancia. Por eso, que no falte nunca la crema solar a nadie de tu familia y las medidas de prevención.

Ahora que ya sabes más sobre este tema y cómo tratar las quemaduras solares, intenta no volver a quemarte la piel en caso de que ya te haya pasado alguna vez. Tu salud dérmica es muy importante para tu bienestar actual y futuro.

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